El peor de los escenarios para la biodiversidad del archipiélago se ha confirmado de forma oficial. La avispa gigante asiática en Canarias ya es una realidad después de que las autoridades medioambientales hayan verificado la detección y posterior desmantelamiento del primer foco activo de esta especie invasora en territorio insular. El hallazgo se produjo en una zona urbana densamente poblada de Las Palmas de Gran Canaria, donde se localizó un nido que albergaba en su interior un total de 93 ejemplares plenamente desarrollados, desatando la preocupación inmediata de los sectores agrícolas, apícolas y sanitarios de las islas.
El aviso ciudadano movilizó de urgencia a una dotación del cuerpo de bomberos de la capital grancanaria, quienes ejecutaron la retirada del avispero durante el horario nocturno, momento en el que la actividad de la colonia desciende de forma notable y se reduce el riesgo de dispersión. De inmediato, las muestras fueron trasladadas a la Red de Alerta Temprana de Especies Exóticas Invasoras del Gobierno de Canarias (RedEXOS), adscrita a la Consejería de Transición Ecológica y Energía. Tras someter a los especímenes a un proceso de sacrificio mediante congelación, el personal experto realizó los análisis morfológicos correspondientes, ratificando de manera inequívoca que se trataba de la Vespa velutina ssp. nigrithorax, un insecto que causa estragos en el norte de la Península Ibérica desde el año 2010.
Protocolo de emergencia ante el avance del avispón invasor en los parques
La confirmación del positivo por avispa asiática en Canarias ha desencadenado una respuesta coordinada e inmediata entre el Ejecutivo autonómico, el Cabildo de Gran Canaria y el ayuntamiento capitalino. El plan de contingencia diseñado incluye la colocación masiva de trampas con atrayentes específicos en todos los parques urbanos que se encuentran en el radio de acción del nido original. Asimismo, la Autoridad Portuaria de Las Palmas ha autorizado el despliegue de estos dispositivos de captura en las instalaciones del recinto del Puerto, considerado una de las principales vías de entrada potencial para este tipo de polizones biológicos procedentes de buques comerciales.
Este trampeo sistemático tiene como finalidad prioritaria diagnosticar la extensión real del vector invasor y descubrir si existen colonias secundarias ocultas antes de que las temperaturas comiencen a subir drásticamente con la aproximación de la estación estival. Los entomólogos consideran un factor muy favorable que la detección se haya producido durante la primavera, una fase del ciclo biológico en la que los nidos están en etapa embrionaria o de crecimiento inicial, lo que reduce sustancialmente las probabilidades de que la reina haya logrado dispersar ejemplares reproductores. Sin embargo, los expertos admiten que existe una gran incertidumbre científica sobre cómo afectará el clima subtropical de las islas al comportamiento y ciclo anual de un insecto habituado a ambientes más húmedos y templados.
Un aguijón de gran envergadura: así es la picadura de la avispa gigante asiática
La identificación de la avispa gigante asiática en Canarias resulta relativamente sencilla para la población debido a sus llamativas características físicas, que difieren por completo de las especies autóctonas o habituadas al entorno isleño. Este avispón destaca por su gran envergadura, alcanzando longitudes de hasta 3 centímetros, lo que significa exactamente el doble del tamaño de la Vespula germanica, la avispa común más extendida en el archipiélago. Su morfología exhibe un patrón cromático inconfundible: un cuerpo predominantemente oscuro, extremidades de un intenso color amarillo en sus puntas y una distintiva banda de tonalidad amarillo-anaranjada que cruza el segmento inferior de su abdomen.
Debido a estas proporciones anatómicas, el aguijón de la especie invasora posee una longitud superior, lo que provoca que su picadura sea considerablemente más dolorosa que la de un insecto convencional y cuente con la capacidad de inocular un volumen de veneno notablemente mayor. No obstante, las autoridades médicas aclaran que la toxicidad intrínseca de su sustancia no es superior a la de otras avispas, por lo que el peligro de shock anafiláctico grave o compromiso vital se circunscribe principalmente a aquellas personas que ya cuentan con un diagnóstico previo de alergia a las picaduras de himenópteros.
Medidas de protección y colaboración ciudadana obligatoria
Los servicios de emergencia insisten de forma categórica en que la retirada de estos nidos debe ser ejecutada única y exclusivamente por personal técnico altamente especializado. Los Equipos de Protección Individual (EPI) de tela que utilizan habitualmente los apicultores locales no ofrecen un blindaje adecuado frente a la fuerza de perforación del aguijón de la Vespa velutina, requiriéndose trajes reforzados de alta resistencia. El sector de la apicultura ya trabaja en plena sintonía con la Policía Canaria para monitorizar las colmenas, puesto que la avispa asiática es una especie carnívora que tiene a la abeja común como su presa predilecta, devorando polinizadores para alimentar a sus larvas.
La Consejería pide a los residentes de las zonas afectadas que extremen las precauciones en los puntos calientes de hidratación del insecto, tales como fuentes públicas, depósitos agrícolas, estanques o piscinas residenciales, lugares a los que acudirán con total asiduidad a medida que se acerque el verano. Bajo ningún concepto se debe intentar manipular el insecto ni agredir los nidos, dado que solo muestran conductas de extrema agresividad si sienten bajo amenaza el núcleo de su colonia. Ante cualquier sospecha visual, se solicita realizar capturas fotográficas o en vídeo a una distancia prudencial y remitirlas inmediatamente a las plataformas de emergencia del archipiélago, utilizando el teléfono de atención del CECOES (1-1-2) o el canal específico de mensajería instantánea de la red estatal RedEXOS en el número habilitado para WhatsApp 646 601 457.

