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El café toma Canarias como un lugar singular para este cultivo en Europa

Llegó a las Islas a finales del siglo XVIII. Los arbustos crecen protegidos en valles a unas temperaturas estables (suaves). Se siembran a la sombra de frutales como mangos, aguacates, naranjos y plataneras
El café toma Canarias como un lugar singular para este cultivo en Europa

Cerezas de café en una plantación de Canarias, donde predomina la variedad arábica típica. DA

Canarias es la única región de España y uno de los escasos lugares de Europa donde se cultiva y tuesta café de forma comercial. El epicentro histórico y principal productor es el Valle de Agaete, en Gran Canaria. También existen plantaciones artesanales en La Palma, Tenerife, La Gomera y Lanzarote.

La arábica típica es la variedad predominante: “Plantas puras, recolectadas a mano para asegurar que solo se procesen las cerezas en su punto óptimo de maduración. Los cafetos crecen protegidos en llanuras a temperaturas estables de entre 19º y 24º. Se siembran a la sombra de árboles frutales como mangos, aguacates, naranjos y plataneras. Este policultivo nutre la tierra volcánica y confiere al grano unos característicos matices aromáticos frutales. Tras la cosecha de la primavera, el grano pasa por un secado al sol que dura alrededor de una semana antes del descascarillado [quitar la cáscara]”.

Por lo general, se elude el torrefacto (con azúcar añadida): “Se aplica un tueste natural medio o ligero diseñado específicamente para preservar los aceites esenciales del grano y no enmascarar su origen volcánico. El resultado en la taza destaca por una baja acidez, un cuerpo sedoso y una gran complejidad aromática con notas que recuerdan al cacao o el regaliz”.

Mesa de secado de café en el Valle de Agaete. DA

En el noroeste de Gran Canaria, el Valle de Agaete es “un enclave único en Europa por muchos motivos”; entre ellos, el café. “Esta singularidad lo convierte en un caso excepcional”, resaltan desde Agroagaete. “El café es un cultivo propio de zonas tropicales, que en este lugar de Gran Canaria escapa a lo habitual para convertirse en valor añadido y un producto con unas características particulares desde hace más de 200 años. Llegó a Canarias a finales del siglo XVIII y comenzó a cultivarse en Agaete durante el XIX. Con el paso del tiempo, este valle se consolidó como el exclusivo lugar donde la caficultura logró adaptarse en Europa. Se ha mantenido hasta hoy gracias al trabajo de generaciones de agricultores que conservan las tradiciones. ¡Una rareza en el planeta!”.

En Tacoronte, la finca de Marcos, a 250 metros sobre el nivel del mar, fue pionera en producir el café en Tenerife. Pese a las condiciones favorables (temperaturas estables e influencia atlántica), este proceso “debe gestionar aquí la alta luminosidad para obtener una maduración óptima”. El Cabildo de La Gomera viene apoyando el impulso del cultivo de café de especialidad ecológica, con proyectos desplegados en 2017 para recuperar esta actividad. La primera asociación de cafeteros en La Palma se creó en 2019. La consejería insular de Agricultura, Ganadería y Pesca abona el terreno para ampliar la base productiva del sector primario. En Lanzarote constituye un ejercicio de ingenio.

Consumido con moderación (1-3 dosis diarias), el café aporta múltiples beneficios.

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