tribuna

Campamentos de refugiados saharauis

En el número 66 del mes de noviembre de 2020, de la revista Sociedad Geográfica Española, pude leer recientemente una serie de artículos relacionados con El mundo de las ciudades. Me gustó mucho el editorial redactado por Lola Escudero, miembro del Consejo de Redacción, quien escribió que la historia de las ciudades es la historia de la humanidad y del planeta tierra. Por ello me llamó la atención el doble capítulo redactado por los profesores Juan Carlos Gimeno Martín y Julien Lafontaine Carboni miembros respectivos de la Universidad Autónoma de Madrid y de L’Ecole Polytechnique Fèdérale de Lausanne. Ambos titularon el capítulo como Reivindicar un derecho al campamento y por ello se preguntan si los campamentos de refugiados saharauis hoy ¿serán las ciudades del mañana? Comentan ambos escritores que en los campamentos de refugiados se conciben situaciones de emergencia y por un corto período de tiempo, además de permitir la gestión de circunstancias excepcionales y proporcionar a una población desplazada por razones climáticas, hambre o guerra, el apoyo estatal o internacional para cubrir las necesidades básicas de los desplazados, siempre y cuando ello sea posible. Léase el caso de los campamentos argelinos de Tinduf para los saharauis residentes en los cuatro campamentos repartidos en el desierto del Sahara en territorio argelino, con permiso de Argelia y Naciones Unidas con una población de unos 160 mil refugiados repartidos entre cuatro wilayas desérticas Los profesores universitarios, Gimeno Martin y Lafontaine, también escribieron que los informes de ACNUR son claros a la hora de señalar que los campamentos de refugiados de largo plazo, con más de cinco años, tienen ahora una vida media de unos 25 años y esta tendencia va acompañada por el número creciente de refugiados a escala mundial, que seguramente se agravará por razones de cambio climático provocando conflictos por el acceso a los recursos básicos. Todas estas cuestiones tuvieron lugar a finales del año 1999 y 2001 cuando llevamos el asunto Sahara al Parlamento Europeo pero sin resolverse la situación para el pueblo saharaui, como bien apuntó la historiadora y política canaria Milagros Luis Brito. Señaló que una parte de ese pueblo sigue viviendo en el exterior, en los campamentos de refugiados de Tinduf y otra en los territorios ocupados por Marruecos. Fue la época en que me agradeció que llevara a las instituciones europeas no solo la voz de Canarias sino también la del pueblo saharaui. Manteniendo viva su lucha, llevando el debate a las instituciones, valorando su cultura y su identidad, reforzando los programas de ayuda humanitaria y de cooperación, acogiendo a sus niños y a sus niñas en unos veranos en paz, blandiendo su bandera. Pronto llevaremos a San Cristóbal de La Laguna un pendrive sobre el Sáhara, visto por personajes canarios. Documental y libro además de música folklórica. Será a finales del mes de mayo, antes de las Fiestas de Canarias, día 29 en el Orfeón La Paz. Estaremos acompañados por el grupo folklórico de La Guanchería de Los Realejos a la vuelta de Madrid después de sus intervenciones musicales en la sede del Gobierno de Canarias y en la romería organizada por la Casa Canaria en la capital del reino.

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