Se cumplen 85 días desde que se perdió el rastro de Airam Concepción Afonso en La Palma. El joven de 20 años, vecino de El Paso, desapareció el pasado 16 de febrero durante la festividad de Los Indianos. A pesar del tiempo transcurrido, la aparición de nuevos testimonios ha aportado datos recientes sobre sus posibles movimientos por la geografía insular, centrando el foco nuevamente en la zona de Los Cancajos.
Francisco Concepción, padre del joven, ha aportado detalles significativos en el programa La Alpispa de La Radio Canaria. Según su declaración, varios testigos afirman haber visto a Airam en puntos estratégicos de la Isla hace apenas unas semanas. “Lo ven un par de personas en la carretera de la Cumbre, en el cruce del camino de La Hilera que viene de El Paso hacia Santa Cruz o Breña Alta”, ha señalado.
El recorrido de Airam por la Isla
Los datos manejados por la familia sugieren un desplazamiento complejo. Según los testimonios recabados, el joven habría cruzado la Isla de este a oeste, desplazándose inicialmente desde el entorno de Santa Cruz de La Palma y Los Cancajos hacia el municipio de El Paso. Con posterioridad, se cree que pudo haber regresado sobre sus pasos hacia la vertiente oriental de La Palma.
Entre los avistamientos más recientes destacan:
- Un testimonio en el Barranco de Aguacencio (San Pedro), en el camino de vuelta de La Hilera, hace aproximadamente 25 días.
- El último avistamiento reportado sitúa a Airam en la zona turística de Los Cancajos hace unas tres semanas.
La hipótesis del “colapso sensorial”
Airam Concepción, diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y altas capacidades, podría estar atravesando un estado de “colapso sensorial”. Esta teoría, sostenida por expertos y familiares, apunta a que el ruido y las aglomeraciones durante Los Indianos pudieron desencadenar un deseo de ocultamiento en zonas agrestes.
La familia ha subrayado la “enorme capacidad de resistencia” del joven, pero advierte a la ciudadanía sobre cómo actuar en caso de localizarlo. Se solicita no abordarlo de forma brusca ni llamarlo por su nombre, ya que cualquier estímulo sonoro inesperado podría provocar una reacción de huida hacia zonas de difícil acceso.
Rastreo submarino y tecnología avanzada
De forma paralela a los testimonios terrestres, el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil retomó el pasado 21 de abril las inspecciones en el litoral. Tras periodos de inactividad forzada por el mal estado del mar, los buzos han centrado sus esfuerzos en la playa del Pósito, en la costa de Mazo.
Los investigadores consideran este punto crítico debido a las corrientes marinas de norte a sur. Para optimizar el rastreo, se incorporaron scooters subacuáticos, dispositivos que permiten a los agentes cubrir mayores superficies de la plataforma submarina en menos tiempo, inspeccionando cavidades y “roqueos” donde podrían depositarse restos.
Cabe recordar que en fases previas se localizaron su mochila y un pantalón vaquero en el mar, aunque sin restos biológicos.
La investigación sigue abierta y no se descarta ninguna hipótesis. Las autoridades mantienen activa la petición de colaboración ciudadana, instando a cualquier persona con información a contactar con el 112 o el Cecopin (922 43 76 50).

