El Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil ha reactivado este martes las labores de rastreo para localizar a Airam Concepción, el joven palmero desaparecido hace más de 60 días en la zona costera de Los Cancajos.
Tras semanas de interrupción condicionadas por el mal estado del mar, la mejora de la meteorología en el litoral este de La Palma ha permitido que los buzos vuelvan a sumergirse.
Según ha informado Televisión Canaria, el operativo se ha concentrado específicamente en el entorno de la playa del Pósito, en la costa del municipio de Mazo. Los expertos consideran este punto estratégico debido a la influencia de las corrientes de norte a sur, que actúan habitualmente como lugar de depósito de restos y vestigios marinos en la Isla.
Tecnología avanzada para el rastreo
La principal novedad de esta jornada es la incorporación de scooters subacuáticos (torpedos), que permiten a los buzos desplazarse a mayor velocidad bajo el agua. Con este nuevo material, la Guardia Civil busca ampliar el radio de acción y facilitar el reconocimiento de una superficie mucho más extensa en menos tiempo.
Los equipos de inspección están centrando sus esfuerzos en los denominados “roqueos”, realizando comprobaciones minuciosas en cavidades y zonas rocosas donde las mareas suelen alojar objetos. El objetivo es identificar cualquier pista que pueda arrojar luz sobre el paradero del joven desaparecido el pasado mes de febrero.
Dos meses desde la última señal
La pista de Airam Concepción se perdió en las inmediaciones de Los Cancajos coincidiendo con la celebración de Los Indianos. Desde el inicio de la investigación, el perímetro de trabajo se ha marcado por el hallazgo de sus pertenencias: inicialmente se localizaron su mochila y sus pantalones en puntos específicos de la costa palmera.
Actualmente, el radio de búsqueda de los investigadores cubre varios kilómetros tanto al norte como al sur del punto donde aparecieron estos objetos. La señal del teléfono móvil del joven emitió su último rastro en la zona costera de Los Cancajos, lugar donde se concentraron las primeras fases del operativo.
Este nuevo despliegue de la Guardia Civil en las costas de Mazo se produce una vez que las condiciones de seguridad para los profesionales del GEAS han sido garantizadas por la estabilidad del mar, permitiendo así una inspección técnica más profunda de la plataforma submarina.







