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Una hora menos en Canarias: el curioso origen de la frase más repetida de la radio

Todo empezó con una confusión radiofónica en 1969: el motivo técnico que obligó a los locutores a mencionar siempre el horario insular
Una hora menos en Canarias: el inesperado origen de la frase más repetida de la radio

Una hora menos en Canarias: el inesperado origen de la frase más repetida de la radio

Es, sin duda, la frase más pronunciada en la historia de la comunicación en España. La coletilla “una hora menos en Canarias” acompaña cada boletín informativo, cada cambio de hora y cada programa de variedades desde hace décadas. Sin embargo, lo que muchos consideran una simple norma de cortesía o un dato geográfico, tiene en realidad un origen puramente periodístico y una fecha de nacimiento concreta: el año 1969.

Esta expresión, que hoy es un símbolo de identidad y una marca registrada de la cultura mediática española, no siempre estuvo ahí. Su aparición respondió a una necesidad logística y a la audacia de un profesional canario que detectó un problema de comunicación que afectaba a miles de oyentes en las Islas.

El origen de la frase “una hora menos en Canarias” y el programa Protagonistas

Para entender cómo nació este hito radiofónico, debemos viajar hasta finales de los años 60. En aquel entonces, el legendario programa Protagonistas, emitido por Radio Nacional de España (RNE) y dirigido por José Ferrer, comenzaba a dar sus primeros pasos. En esa época, la centralización de las emisiones desde Madrid generaba un vacío informativo para los habitantes del Archipiélago.

Fue José Antonio Pardellas -recientemente fallecido-, el entonces corresponsal de RNE en Tenerife, quien dio la voz de alarma. Pardellas se percató de que los oyentes canarios vivían en una constante incertidumbre horaria. Al escuchar al locutor desde Madrid decir, por ejemplo, “son las ocho de la mañana”, los tinerfeños y grancanarios dudaban si se trataba de la hora peninsular o si la radio se había adaptado al uso horario insular. Esta confusión técnica restaba utilidad a los servicios informativos en las Islas.

José Antonio Pardellas: el tinerfeño que cambió la radio española

La historia, rescatada recientemente por el programa Tiempo al Tiempo de Cuatro, confirma que fue Pardellas quien propuso formalmente añadir la aclaración horaria. El periodista tinerfeño sugirió que, tras anunciar la hora oficial de Madrid, se añadiera sistemáticamente la frase “una hora menos en Canarias“.

La propuesta fue aceptada de inmediato por la dirección del programa y, en cuestión de semanas, la coletilla se filtró a todos los boletines de Radio Nacional de España. Lo que comenzó como un “parche” para solucionar un problema de los oyentes canarios, terminó calando de tal forma en la audiencia que el resto de emisoras privadas y, posteriormente, las cadenas de televisión, adoptaron la fórmula de manera orgánica.

Un símbolo de identidad más allá de la meteorología

Hoy en día, la frase ha trascendido lo estrictamente informativo. Se ha convertido en un tópico cultural que refuerza la presencia de Canarias en el imaginario colectivo nacional. Es casi imposible imaginar un Fin de Año en la Puerta del Sol sin que el presentador de turno recuerde que en el Archipiélago todavía queda una hora para las uvas.

Sin embargo, detrás de esa aparente sencillez se esconde la lucha por la visibilidad de una región que, por su lejanía geográfica, a menudo se sentía desconectada de la actualidad centralizada en la Península. La incorporación de esta frase fue, en cierto modo, el primer gran paso hacia una comunicación inclusiva que respetaba las particularidades de cada territorio.

Del transistor a la era digital

Aunque hoy en día cualquier smartphone ajusta automáticamente el huso horario al aterrizar en el Aeropuerto de Gando o en Los Rodeos, la tradición de pronunciar la frase “una hora menos en Canarias” sigue intacta. Los profesionales de la comunicación aseguran que omitirla genera una sensación de “vacío” en el oyente, tanto peninsular como insular.

Incluso en la era de los algoritmos y las redes sociales, esta coletilla de 1969 sigue siendo imbatible en cuanto a recordación de marca. Demuestra que una solución sencilla a un problema técnico puede acabar convirtiéndose en parte del patrimonio inmaterial de un país.

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