El Ayuntamiento de La Laguna informó ayer de que ha aprobado, en Junta de Gobierno Local, un convenio con la Universidad de La Laguna (ULL) para la restauración integral de la escultura del Padre Anchieta, uno de los monumentos más emblemáticos del municipio.
Con este trámite se activa el paso previo a la firma formal del acuerdo con la institución académica, lo que permitirá iniciar un proceso de intervención científica, riguroso y garantista sobre una pieza de más de 5,35 metros de altura y casi cuatro toneladas de peso.
El convenio, financiado mayoritariamente por el Ayuntamiento, supondrá una inversión local de 84.793,57 euros, una cuantía superior a la estimada inicialmente debido a la ampliación del alcance del proyecto, explicaron.
Así, esta intervención no solo contempla la restauración material de la escultura, sino que incorpora fases adicionales de seguimiento científico, documentación, supervisión técnica continuada, medidas de seguridad, participación de personal investigador y actividades de divulgación. Asimismo, la ULL aportará 6.875 euros más para actividades de difusión y divulgación científica, reforzando así el carácter colaborativo del proyecto.
El alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, destacó que “desde el Ayuntamiento tenemos la responsabilidad, como institución, de garantizar la conservación de un monumento que forma parte de la identidad de la ciudad desde hace más de 60 años. La ciudadanía puede tener la certeza de que actuamos con rigor, transparencia y respeto hacia la figura de Anchieta y hacia el patrimonio lagunero”.
Gutiérrez recordó que “los estudios científicos que encargamos y que se realizaron in situ demostraron la necesidad de intervenir, y ahora damos un paso decisivo para asegurar su preservación con todas las garantías”.
Y añadió que “este convenio no condiciona ni prejuzga debates futuros sobre la ubicación de la obra; son planos distintos. Lo urgente y prioritario es proteger el patrimonio y asegurar que la escultura se conserve en las mejores condiciones posibles, independientemente de cualquier reflexión posterior sobre su integración urbana”.
El concejal de Patrimonio Cultural, Adolfo Cordobés, explicó que “hemos elegido a la ULL porque es la institución que ofrece mayores garantías científicas y técnicas en nuestro entorno para una intervención de esta envergadura, en la que la Universidad aporta conocimiento especializado, recursos propios y un equipo investigador de alto nivel”.
El convenio tendrá una duración máxima de 4 años, prorrogable por otros cuatro, e incluye no solo la intervención material sobre la escultura y su peana de granito, sino también un seguimiento técnico en 2027 y 2028 que contempla nuevas campañas de análisis colorimétricos, XRF y fotogrametría. Estas medidas se consideran parte inseparable del proceso y garantizan la estabilidad futura de la obra.
Desde el ayuntamiento explicaron que el expediente del convenio incorpora mecanismos de control y transparencia, y, además, se presentará el convenio, los acuerdos adoptados y las actuaciones derivadas ante el Consejo Municipal de Patrimonio Cultural, reforzando así la participación y la supervisión colectiva del proceso.
Cabe recordar que la restauración responde a la necesidad de frenar el deterioro causado por la exposición prolongada a la intemperie y a los agentes atmosféricos, así como a la evolución natural de los materiales, tras más de seis décadas desde su inauguración en 1960.
Los estudios morfoquímicos realizados en 2024 confirmaron que, aunque la escultura presenta alteraciones superficiales (fisuras en soldaduras, pátinas de corrosión, depósitos calcáreos y restos de tratamientos antiguos), el núcleo metálico mantiene un estado de conservación aceptable. La intervención permitirá, por tanto, estabilizar las pátinas, corregir patologías, recuperar la peana de granito y aplicar sistemas de protección.

