Un reciente estudio liderado por la Universidad de La Laguna (ULL) y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) ha puesto el foco sobre la seguridad de los productos naturales. La investigación ha detectado que varias muestras de valeriana en Tenerife superan los límites internacionales más estrictos en cuanto a contenido de cadmio, un metal pesado cuya presencia en plantas medicinales es objeto de vigilancia constante por parte de las autoridades sanitarias.
El trabajo, publicado en la prestigiosa revista científica Foods, analizó un total de 23 presentaciones diferentes de raíz de valeriana (Valeriana officinalis L.), incluyendo tanto bolsas de infusión como cápsulas, comprimidos y muestras a granel adquiridas en diversos puntos de venta de la geografía tinerfeña.
Marcas de valeriana en Tenerife bajo la lupa por cadmio
Aunque el informe arroja tranquilidad al confirmar que el consumo habitual no supone un peligro toxicológico para el ser humano, los datos son reveladores. De las muestras analizadas, seis superaron el límite de 0,1 miligramos por kilo (mg/kg) establecido por la Farmacopea Europea, el estándar más exigente del continente.
Entre las presentaciones que rebasaron este parámetro se encuentran nombres habituales en las despensas de los canarios:
- Pinisan (en formato bolsa): 0,11 mg/kg.
- EnRelax (en cápsulas): 0,12 mg/kg.
- EnRelax (en infusores): 0,13 mg/kg.
- Kneipp (en comprimidos): 0,15 mg/kg.
- Milvus (en cápsulas): 0,16 mg/kg.
- Muestra a granel de mercado: 0,23 mg/kg.
Es importante destacar que, pese a superar el umbral europeo, todas estas cifras se mantienen por debajo del límite máximo de 10 mg/kg para el plomo y 0,3 mg/kg para el cadmio que dicta la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por tanto, la valeriana en Tenerife analizada cumple con los marcos globales de seguridad, aunque suspenda en el criterio europeo de excelencia.
Seguridad garantizada en el consumo terapéutico
Los investigadores de las dos universidades canarias subrayan un mensaje de calma para la población. El estudio concluye que, bajo las dosis terapéuticas habituales recomendadas en fitoterapia, no existe un riesgo de intoxicación por metales pesados. Los niveles detectados son residuales y el cuerpo humano es capaz de procesarlos sin efectos adversos inmediatos.
En cuanto al plomo, los resultados han sido excelentes: ninguna de las muestras alcanzó siquiera los 0,1 mg/kg, situándose muy por debajo de los límites de riesgo. Esto demuestra que la contaminación ambiental en las zonas de cultivo de estas plantas está controlada en lo que respecta al plomo, aunque el cadmio —a menudo ligado a fertilizantes o suelos específicos— presenta mayores retos de filtrado.
Un llamamiento a mejorar los controles de calidad
A pesar de la ausencia de riesgo directo para el consumidor, el equipo científico considera que estos hallazgos son una señal de alerta para la industria y los legisladores. El estudio sobre la valeriana en Tenerife pone de manifiesto la necesidad de armonizar y endurecer las normativas actuales.
“Estos resultados muestran la necesidad de reforzar los controles de calidad, especialmente en lo relativo al cadmio”, señalan los autores. Además, instan a realizar estudios más ambiciosos que abarquen otras plantas medicinales de consumo masivo en el Archipiélago para garantizar que lo que llega a los herbolarios y farmacias de las Islas cumple con los estándares más pulcros de pureza.

