El Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna ha completado una intensa fase de mejora urbana que transforma la fisonomía y la seguridad de sus vías peatonales más emblemáticas. Las últimas actuaciones ejecutadas en el centro histórico de La Laguna, coordinadas a través del área de Obras, Infraestructuras y Accesibilidad, han servido para consolidar, rehabilitar y reponer el icónico adoquinado de múltiples arterias de la ciudad. Estas zonas presentaban un notable grado de deterioro debido al tránsito constante de vehículos pesados de carga y descarga, así como a la alta densidad de tráfico rodado que aún soportan determinados cruces del casco.
El paso del tiempo y las toneladas de peso de los camiones de suministro habían provocado hundimientos, roturas de baldosas y pequeños baches que comprometían la accesibilidad y suponían un riesgo de tropiezo para los miles de peatones que caminan a diario por este espacio declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Centro histórico de La Laguna: intervención estructural en Tabares de Cala
El concejal responsable del área de obras, Ángel Chinea, ha desvelado que uno de los puntos más críticos de esta planificación se localizó en la calle Tabares de Cala, de forma específica en su intersección con la calle San Agustín. En este emplazamiento estratégico del centro histórico de La Laguna no bastaba con un simple parcheado superficial; los técnicos municipales dictaminaron la necesidad de ejecutar un saneamiento estructural profundo de la calzada. Los operarios procedieron al levantamiento completo de todo el pavimento empedrado, excavando la base para estabilizar el terreno antes de colocar las nuevas piezas definitivas.
Aprovechando la apertura de la vía, la cuadrilla municipal sustituyó los elementos de fontanería obsoletos, las válvulas de paso y las tapas de registro metálicas que se encontraban hundidas o fracturadas. Esta calle es de vital importancia, ya que constituye uno de los pocos pasajes longitudinales que cruza de lado a lado la ciudad administrativa. Con el propósito de no colapsar la movilidad de los residentes, la corporación local dividió los trabajos por fases desde los primeros meses del presente año.
El diseño del calendario municipal guarda una sorpresa de última hora para los conductores. Chinea matizó que las actuaciones más complejas y molestas dentro del centro histórico de La Laguna, programadas en los concurridos cruces de Tabares de Cala con las emblemáticas calles Herradores y Carrera (Obispo Rey Redondo), han sido pospuestas de forma estratégica para el periodo estival. El Ayuntamiento aprovechará las vacaciones escolares de los meses de verano para ejecutar estas remodelaciones, reduciendo al mínimo el impacto negativo en las horas punta de tráfico y la actividad de los colegios circundantes.
Un plan de choque que se extiende por el casco urbano de Aguere
La campaña de restauración del suelo de piedra no se ha limitado a una única calle. El despliegue de las cuadrillas del Ayuntamiento ha abarcado un perímetro extenso que incluye vías muy comerciales y transitadas del centro histórico de La Laguna como San Agustín, Viana, Alcalde Alonso Suárez Melián, Bencomo y la calle Carrera. En cada una de ellas se ha actuado bajo demanda, retirando las losetas agrietadas y recolocando adoquines con morteros de alta resistencia.
Asimismo, otro de los núcleos donde se ha concentrado el esfuerzo operativo ha sido el entorno peatonal de la plaza del Cristo. Esta intervención responde de manera directa a una serie de reclamaciones vecinales históricas y a las quejas formales de los usuarios del Mercado Municipal. Los compradores denunciaban que el mal estado de determinadas baldosas dificultaba el tránsito de los carros de la compra y de las personas con movilidad reducida o carritos de bebé.
Con la vista puesta en el futuro a largo plazo del municipio, Ángel Chinea avanzó que La Laguna trabaja en una estrategia técnica paralela para poner fin al eterno problema del desgaste de las zonas peatonales. El Ayuntamiento está analizando soluciones de ingeniería moderna, realizando ensayos y pruebas de campo con nuevos materiales alternativos que estéticamente repliquen el adoquín tradicional del centro histórico de La Laguna, pero que ofrezcan una tolerancia y resistencia infinitamente mayor a la fricción y al peso de los camiones de reparto.

