El polémico monumento a Franco de Santa Cruz de Tenerife ya tiene sentencia. El Consejo de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias rechazó ayer la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC), con categoría de Monumento, de la escultura de Juan de Ávalos, situada en la confluencia de la Rambla y la avenida Francisco La Roche de Santa Cruz, al considerar que “no reúne los valores patrimoniales necesarios para su protección mediante la máxima figura de tutela prevista en la legislación canaria de patrimonio cultural”.
La decisión se ha adoptado en el marco del expediente incoado por el Cabildo en octubre de 2024 para valorar la posible protección de la obra, en cumplimiento de la sentencia dictada el 28 de junio de 2024 por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 3 de Santa Cruz de Tenerife. Por ello, todo apunta a que el controvertido monumento tendrá que ser retirado al no contar con ninguna salvaguarda y en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica.
Tras conocerse esta decisión, el Ayuntamiento de Santa Cruz, propietario de la escultura, declinó realizar un pronunciamiento oficial, limitándose a afirmar que “cumplirá” con la Ley canaria de Memoria Histórica.
El rechazo a declarar como Bien de Interés Cultural la escultura fue adoptado por una amplia mayoría de los miembros del Consejo: 16 votos en contra de la declaración, una abstención y ningún voto favorable. Cabe recordar que, con carácter previo a la deliberación del Pleno, la Ponencia Técnica de Patrimonio Arquitectónico del Consejo de Patrimonio Cultural de Canarias analizó el expediente el pasado 28 de abril. Tras examinar la documentación incorporada al procedimiento y la información remitida por el Cabildo como administración instructora, los expertos emitieron un dictamen desfavorable a la declaración de Bien de Interés Cultural.
El Consejo de Patrimonio Cultural, principal órgano de coordinación, consulta y participación del patrimonio cultural canario, está representado por el Gobierno regional, los siete cabildos, la Federación Canaria de Municipios, la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel, colegios de arquitectos, universidades canarias, museos de reconocido prestigio, y asociaciones dedicadas a la defensa del patrimonio cultural y personas expertas en la materia.
Defensores y detractores de una escultura que cumplió 60 años
La decisión en firme del Consejo de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias ha tumbado los informes y alegaciones emitidos por entidades expertas en patrimonio y arte, como la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel o la de Extremadura, que abogaban por la declaración como BIC del monumento a la Victoria, más conocido como monumento a Franco, al defender los valores históricos y artísticos de la obra. Una defensa que chocaba con la expresada en el catálogo de símbolos franquistas de Santa Cruz, que elaboró en su día el Gobierno canario, y donde se fijaba que la escultura debía retirarse de manera inmediata.
Por su parte, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Tenerife abogaba por retirar la obra, al considerar que es “un vestigio del franquismo que se erigió hace 60 años en honor al dictador. Este monumento no solo incumple las leyes de Memoria Histórica aprobadas en España y Canarias, sino que ensalza la figura de un régimen que oprimió y ocasionó pérdidas irreparables a muchas familias”, indicó la presidenta, Mercedes Pérez Schwartz.
La entidad puso en marcha recientemente una campaña de recogida de firmas para solicitar al Ayuntamiento de Santa Cruz la retirada de la escultura, una petición que hasta ayer habían suscrito 1.415 personas.






