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Entra en vigor la nueva ley antitabaco: prohibido fumar en terrazas, playas y universidades

La reforma incorpora por primera vez la prohibición expresa de fumar para los menores de edad con multas de 200 euros
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Una mujer fumando en la terraza de un bar. DA

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el proyecto de reforma de la ley del tabaco, una normativa que pretende extender los espacios libres de humo a lugares como las terrazas de bares y restaurantes, las playas, las piscinas colectivas y determinados eventos al aire libre.

El texto, promovido por el Ministerio de Sanidad, será enviado ahora a las Cortes Generales para iniciar su tramitación parlamentaria. Su aprobación definitiva dependerá de los apoyos que el Gobierno consiga reunir, especialmente entre formaciones como el Partido Popular y Junts.

La propuesta constituye la modificación más importante de la legislación estatal contra el tabaquismo desde las restricciones introducidas hace más de una década en bares, restaurantes y otros espacios cerrados.

El anteproyecto había recibido el visto bueno inicial del Gobierno en septiembre de 2025 y regresa ahora al Consejo de Ministros con su redacción definitiva antes de ser remitido al Congreso.

Prohibición de fumar en terrazas y playas

Uno de los principales cambios será la ampliación de los lugares en los que no estará permitido fumar ni utilizar cigarrillos electrónicos.

La prohibición alcanzará a las terrazas de establecimientos de hostelería, playas marítimas y fluviales, piscinas de uso colectivo, instalaciones deportivas, universidades, espectáculos y acontecimientos celebrados al aire libre.

También se aplicará en vehículos comerciales, excepto cuando sean utilizados exclusivamente de manera particular.

El proyecto establece además un perímetro especial de protección de 15 metros alrededor de determinados espacios considerados sensibles.

Entre ellos se encuentran los centros educativos, sanitarios, sociales, culturales y de investigación, así como parques infantiles, museos, bibliotecas y recintos destinados a menores.

Dentro de esas zonas estará prohibido tanto fumar tabaco convencional como utilizar vapeadores y otros dispositivos electrónicos. Las bolsas de nicotina quedan fuera de esta restricción concreta, debido a que no producen humo ni emisiones.

Multas desde 200 euros por fumar siendo menor

La reforma incorpora por primera vez la prohibición expresa de fumar para los menores de edad. Hasta ahora, la legislación impedía venderles o suministrarles productos del tabaco, pero no sancionaba directamente su consumo.

La limitación afectará también a los cigarrillos electrónicos, los vapeadores y las bolsas de nicotina.

Las infracciones podrán ser castigadas con multas de al menos 200 euros. Cuando el responsable sea menor, el pago recaerá sobre sus progenitores o representantes legales, aunque la sanción económica podrá sustituirse por trabajos en beneficio de la comunidad.

La ministra de Sanidad, Mónica García, ha defendido la reforma como un nuevo paso para proteger a la población de la exposición al humo, con una atención especial a los adolescentes.

Según explicó, después de haber retirado el tabaco de numerosos espacios cerrados, el objetivo es avanzar ahora hacia entornos exteriores más saludables y reducir la normalización del consumo entre los más jóvenes.

Los vapeadores tendrán las mismas restricciones que el tabaco

La norma se desarrolla en torno a cuatro grandes líneas: la creación de nuevos espacios sin humo, el refuerzo de la protección de los menores, la equiparación de los dispositivos electrónicos con los cigarrillos tradicionales y la prohibición de la publicidad y promoción de estos productos.

Los vapeadores estarán sometidos a las mismas limitaciones que el tabaco, independientemente de que contengan o no nicotina.

Sanidad quiere acabar así con el vacío normativo que ha permitido que estos dispositivos se vendan en bazares, tiendas de conveniencia y otros comercios no especializados.

Con la nueva regulación, su comercialización quedará restringida a establecimientos autorizados, como los estancos.

El objetivo es evitar que productos presentados como menos perjudiciales o con diseños atractivos se conviertan en una puerta de entrada a la dependencia de la nicotina entre adolescentes.

Casi la mitad de los adolescentes ha probado los cigarrillos electrónicos

El Gobierno justifica el endurecimiento de la legislación en el aumento del consumo de vapeadores entre la población más joven.

De acuerdo con la encuesta ESTUDES 2025, el 49,5% de las personas de entre 14 y 18 años ha utilizado alguna vez un cigarrillo electrónico.

El consumo durante el último mes prácticamente se ha duplicado desde 2019. Ha pasado del 14,9% registrado ese año al 27,1% en 2025.

En el caso del tabaco convencional, el porcentaje de fumadores diarios de entre 14 y 18 años se sitúa en el 4,3%, la cifra más baja desde que comenzó la serie estadística en 1994.

Sin embargo, el 15,5% de los jóvenes encuestados reconoce haber fumado tabaco durante el último mes.

Fin a la publicidad en escaparates y máquinas expendedoras

La reforma prohíbe cualquier modalidad de publicidad o promoción de productos relacionados con el tabaco en espacios públicos o de uso colectivo.

No podrán colocarse carteles, objetos promocionales ni elementos de mobiliario con marcas o mensajes publicitarios en los escaparates de comercios, establecimientos de hostelería o locales de ocio.

Las restricciones se aplicarán igualmente a las máquinas expendedoras, las páginas de internet y cualquier mecanismo de promoción directa o indirecta.

Los medios de comunicación y las plataformas audiovisuales tampoco podrán emitir contenidos en los que presentadores, colaboradores o invitados aparezcan consumiendo o mostrando tabaco, vapeadores o dispositivos similares.

La prohibición se extenderá a la exhibición de marcas, logotipos, nombres comerciales y otros elementos identificativos vinculados a estos productos.

Regresa el Observatorio para la Prevención del Tabaquismo

El proyecto recupera el Observatorio para la Prevención del Tabaquismo, un organismo eliminado en 2014.

Su función será plantear iniciativas y programas para reducir el consumo, elaborar informes periódicos sobre la aplicación de la normativa y mejorar la coordinación entre las diferentes administraciones.

También tendrá entre sus objetivos analizar la evolución del tabaquismo y establecer metas para disminuir su prevalencia entre la población.

El empaquetado genérico queda fuera del proyecto

La propuesta aprobada por el Gobierno no incluye finalmente la implantación de un empaquetado genérico para todas las marcas de tabaco.

La medida habría eliminado buena parte de los elementos distintivos de las cajetillas para hacerlas menos atractivas y dificultar la diferenciación comercial entre fabricantes.

Sanidad y Sumar pretenden introducir esta modificación durante la tramitación en el Congreso, aunque hasta ahora no ha contado con el respaldo del PSOE.

El PP pide analizar el texto definitivo

La reforma deberá superar ahora el debate parlamentario. El Partido Popular ha señalado que necesita conocer el contenido definitivo antes de decidir el sentido de su voto.

Su portavoz en el Congreso, Ester Muñoz, ha cuestionado el procedimiento seguido por el Gobierno y sostiene que las comunidades autónomas no han tenido suficiente participación en la elaboración de la norma.

Fuentes parlamentarias del PP comparten la necesidad de endurecer las restricciones sobre la venta de vapeadores a menores, pero expresan dudas sobre el impacto que algunas medidas podrían generar en sectores económicos como la hostelería, especialmente por la prohibición de fumar en las terrazas.

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