El Ayuntamiento de La Laguna se ha adherido a un proyecto diseñado por la asociación Plataforma Pueblo Unido que pretende promover la regeneración de espacios agrícolas y huertos tradicionales en desuso en el entorno de Valle de Guerra.
El alcalde, Luis Yeray Gutiérrez, formalizó este impulso a la propuesta gracias a la firma de un convenio por el que el Consistorio se compromete a aportar la cantidad de 20.000 euros, garantizando así la viabilidad económica de las numerosas acciones que se están llevando a cabo durante el presente año.
El regidor, que estuvo acompañado por la concejala de Desarrollo Rural, Cristina Ledesma, recordó que esta zona de la Comarca Nordeste “cuenta con una larga tradición e identidad agrícola que debemos preservar de la mano de las asociaciones y entidades del municipio”.
“Nos encontramos en un momento crucial en el que el territorio afronta una mayor vulnerabilidad ante diferentes factores como la erosión del suelo y los efectos ya visibles del cambio climático, todo ello unido a la falta de interés que existe entre una parte importante de los jóvenes por el sector primario”, agregó el alcalde.
Gutiérrez indicó que “para lograr frenar el avance de estas amenazas debemos apostar por un modelo de intervención participativa y recuperación de suelo agrícola, partiendo del diseño colaborativo, la concienciación ciudadana y apropiación comunitaria del paisaje, permitiendo generar propuestas técnicas bien definidas que se puedan aplicar desde el ámbito institucional”.
Por su parte, Ledesma dijo que “uno de los aspectos clave es diagnosticar gran parte del territorio de Valle de Guerra, localizar espacios degradados y áreas potenciales sobre los que se puede intervenir a corto y medio plazo y analizar cuáles han sido las causas del abandono agrícola de determinados terrenos”. La edil señaló que “esta acción viene avalada por la gran trayectoria e implicación de la Plataforma Pueblo Unido, que ha logrado importantes avances en otras experiencias sociales, ambientales y agroecológicas en este entorno”.
Esta iniciativa cuenta con la participación de unas 60 personas (veinte jóvenes vinculados al entorno rural y otros 40 vecinos del entorno) y se ha dividido en fases, incluyendo diagnósticos territoriales y socioculturales, talleres, charlas, elaboración de propuestas técnicas (con validación comunitaria) y la presentación final, a finales de año.






