El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha completado este viernes una nueva fase de las obras para impedir el acceso al mamotreto de Añaza, con la demolición de las escaleras interiores que comunicaban varias plantas del edificio. El siguiente paso será actuar sobre el terreno que actualmente permite alcanzar la sexta planta.
La Gerencia Municipal de Urbanismo confirma que ya han sido eliminadas las escaleras que comunicaban desde la planta baja hasta la cuarta planta. A ellas se suman las situadas en la sexta planta, cuya demolición ha concluido este viernes.
Según el Consistorio, esta última actuación dificulta de forma considerable que quienes consiguen entrar al inmueble puedan continuar ascendiendo hacia las zonas superiores de la estructura.
Los trabajos se producen después de que esta misma semana una persona consiguiera acceder hasta la última planta del edificio y localizara allí una mochila con documentación de Matías, el joven de 27 años que falleció el pasado 18 de julio en el mamotreto.
El próximo paso: eliminar el acceso a la sexta planta
Las obras todavía no han terminado. La concejala de Urbanismo, Zaida González, ha explicado que la siguiente actuación se centrará en el acopio de terreno que actualmente facilita el acceso hasta la sexta planta desde el exterior.
La previsión municipal es retirar ese material y dejar una especie de zanja que dificulte alcanzar ese nivel del edificio.
“El objetivo de todas estas medidas es poner cada vez más difícil el acceso al inmueble y evitar situaciones de riesgo”, señala González.
El alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, sostiene que la eliminación de las escaleras supone “un paso importante para impedir el acceso a las zonas más altas del inmueble y reducir los riesgos” asociados a la entrada de personas en una construcción abandonada.
Cinco actuaciones para cerrar el mamotreto de Añaza
El Ayuntamiento puso en marcha estas obras mediante una ejecución subsidiaria después de anunciar el plan el pasado 27 de julio.
La intervención tiene un presupuesto de 112.500 euros y contempla cinco medidas principales para clausurar las entradas y dificultar los desplazamientos por el interior del edificio. Esa inversión y las actuaciones fueron anunciadas oficialmente por el Ayuntamiento a finales de julio.
El plan incluye la reparación del vallado perimetral, la eliminación del acceso al sendero situado junto al vallado este y la cancelación del acceso a la sexta planta desde el terreno.
También contempla la demolición de las escaleras interiores de las plantas cero a cuatro y el enrejado de los huecos accesibles de la fachada. Solo esta última actuación está valorada en 34.000 euros y prevé cerrar aproximadamente 930 metros cuadrados de vanos con mallas y perfiles metálicos.
Estas medidas tienen carácter provisional mientras continúa la tramitación necesaria para el derribo definitivo del edificio.
Un edificio abandonado desde los años 70
El denominado mamotreto de Añaza es un esqueleto de hormigón con forma de “Y” y 22 alturas, levantado junto al litoral del suroeste de Santa Cruz.
El proyecto comenzó a construirse en 1973 como complejo hotelero, pero quedó sin terminar en la década de los 70. El propio Ayuntamiento sitúa el origen de la construcción en 1973 y atribuye su paralización a los problemas de la empresa alemana promotora.
Más de cinco décadas después, el edificio continúa abandonado y las administraciones mantienen abierto el procedimiento destinado a ejecutar su demolición.
Mientras ese proceso avanza, Santa Cruz está eliminando físicamente las vías que permiten alcanzar las plantas superiores con el objetivo de reducir el riesgo de nuevos accesos.







