“El humor es mi salvavidas. En cualquier día malo o complicado siempre estoy con la bromita. Es un mecanismo muy poderoso de defensa que nos aporta salud. Eso sí, antes debo identificar las emociones para que no sea todo el rato solo un mecanismo de defensa”. Así lo manifiesta la humorista madrileña Isabel Rey, que llega el 19 de septiembre (20.30 horas) al Teatro Leal de La Laguna con espectáculo Diva de barrio, en el marco del IV Festival Reíslas.
“En mi día a día suelo ser una persona organizada, pero sobre el escenario soy un absoluto descontrol exagerando el papel de la choni, por ejemplo”, explica Rey, que otorga más importancia a la crítica del público que al criterio de la especializada que ha señalado el éxito de su show, con el que gira desde hace tres años por teatros y salas de España.
“Diva de barrio está enfocado en la nostalgia. Reivindico cómo éramos antes, que vestíamos de manera más cutre, pero éramos más reales y felices. Hoy estamos ensimismados con las redes sociales y los teléfonos, y no disfrutamos con las personas con las que compartimos una conversación o una comida”, explica Rey, que vivió su adolescencia en Carabanchel. “Ahora no somos chonis, somos divas empoderadas”, asevera.
DEL DRAMA A LA COMEDIA
“Soy consciente de que tengo una virtud: el drama en mi día a día lo convierto en comedia”, indica la humorista madrileña, que jugará interactuando con el público en las dos funciones previstas en Canarias. “Solo con mirar a algunas personas del patio de butacas sé si puedo entrarles o no. Tengo una intuición muy acentuada para eso”, agrega. “En mis shows no hay filtros. He tenido más trabajos que la Belén de Aquí no hay quien viva. Siempre me gustó el mundo de la farándula, aunque de niña quería ser peluquera. Estuve con 12 años en una academia con mi hermana mientras estudiaba la ESO”, confiesa la humorista, que con 18 años llegó a presentarse al casting del reality Gran Hermano.
En Diva de barrio “hay de todo menos postureo”, añade la cómica, que se ha consolidado como una de las voces más reconocibles del stand-up español gracias a una comedia cercana, cotidiana y con un marcado sello personal. “Yo soy un poco así. Este personaje tiene cosas mías, luego tengo cosas que exagero un poco, pero a mí me gusta lo natural, lo espontáneo. Es una manera de que la gente pueda empatizar”, concluye.





