El nombramiento de Moisés Morera Martín como embajador de España en la República de Panamá constituye un reconocimiento a una trayectoria construida desde el esfuerzo, la preparación y el servicio público. Para La Palma es, además, un motivo de legítimo orgullo ver a una de los suyos alcanzar una de las más altas responsabilidades de la Carrera Diplomática.
Conocí a Moisés siendo muy joven, cuando acababa de finalizar sus estudios de Derecho y afrontaba con ilusión el gran reto que se había marcado desde hacía años: ingresar en la Carrera Diplomática. Quienes conocen ese camino saben que pocas oposiciones exigen un grado tan elevado de preparación, disciplina y sacrificio. No basta con el talento; es necesario dedicar años de estudio, perseverancia y renuncias para superar unas pruebas que seleccionan a quienes representarán a España en el exterior.
Moisés logró aquel objetivo en 2007 y desde entonces ha desarrollado una carrera caracterizada por la profesionalidad y la capacidad para asumir destinos de gran complejidad. Licenciado en Derecho con formación de posgrado en Relaciones Internacionales y Política Comercial, así como doctor en Relaciones Internacionales, ha sabido combinar una sólida preparación académica con una valiosa experiencia sobre el terreno.
Su trayectoria le llevó inicialmente a El Salvador y posteriormente a Sudán del Sur, donde ejerció como encargado de negocios en una etapa especialmente delicada para aquel joven Estado africano. Más tarde desempeñó responsabilidades como consejero de Asuntos Culturales en la Embajada de España en Caracas, un destino particularmente significativo para cualquier canario.
Especial mención merece su etapa como cónsul en el Consulado General de España en Casa Blanca. Marruecos representa para España uno de sus principales socios estratégicos. La gestión de los flujos migratorios, la cooperación económica, la seguridad compartida, las relaciones comerciales y la intensa movilidad entre ambos países convierten aquel destino en uno de los más exigentes de nuestro servicio exterior. Para un diplomático canario, además, esa responsabilidad posee una dimensión aún más cercana por la histórica relación de vecindad que mantienen las islas con el país magrebí.
Su experiencia se amplió posteriormente con otros destinos en organismos internacionales con sede en Roma. Y más recientemente, la Dirección de Programación de la Casa de América, una institución de referencia para las relaciones entre España e Iberoamérica.
Ahora el Ministerio de Asuntos Exteriores ha depositado en él una nueva responsabilidad al proponer su nombramiento como Embajador de España en la República de Panamá. Se trata de un destino de enorme importancia política, económica y estratégica. Panamá constituye uno de los principales centros logísticos y financieros del continente americano gracias al Canal, por el que transita una parte esencial del comercio marítimo mundial. Al mismo tiempo mantiene con España unas relaciones históricas, culturales y económicas muy intensas, con una destacada presencia de empresas españolas y una amplia cooperación institucional.
Quienes hemos conocido a Moisés desde sus primeros pasos sabemos que este nombramiento no es fruto de la casualidad. Es la consecuencia lógica de una carrera construida con discreción, competencia y sentido del deber. En la diplomacia, donde los éxitos suelen medirse más por los problemas que se evitan que por los titulares que generan, esas cualidades resultan especialmente valiosas.
A Moisés Morera Martín le esperan nuevos desafíos. También una magnífica oportunidad para seguir proyectando la mejor imagen de España. Y quienes tuvimos la fortuna de conocer al joven que soñaba ser diplomático contemplamos hoy, con sincera satisfacción, como aquel sueño se ha convertido en una brillante realidad.
*Senador por la Isla de La Palma en la IV, V y VI Legislatura
