El alpinista canario Juan Diego Amador continúa avanzando en su expedición al Manaslu (8.163 metros), en Nepal. Tras dos semanas en el Himalaya, el deportista ha aprovechado una breve mejoría meteorológica para alcanzar los 5.750 metros e instalar el Campo I, mientras las fuertes nevadas condicionan la aclimatación y los siguientes movimientos del equipo.
Amador permanece actualmente en el Campo Base, situado en torno a los 4.900 metros según la última información de la expedición, desde donde intenta ganar altura progresivamente antes de afrontar las cotas superiores de la montaña.
“Lo que la semana pasada eran lluvias intensas en el valle, ahora están siendo intensas nevadas en la montaña”, explica el alpinista sobre unas condiciones meteorológicas que ya habían complicado su aproximación al Manaslu. Días atrás había completado unos 110 kilómetros hasta el Campo Base bajo precipitaciones persistentes.
El objetivo de Amador es intentar ascender el Manaslu sin oxígeno artificial y porteando su propio material, dentro del denominado Desafío Colossus. Si consigue alcanzar la cima, sería su cuarto ochomil tras sus anteriores ascensiones al Everest, Cho Oyu y Gasherbrum II.
Una ventana de buen tiempo permite instalar el Campo I
Las condiciones adversas dieron una pequeña tregua al equipo, que aprovechó una ventana meteorológica para ascender hasta los 5.750 metros y establecer allí el Campo I.
Según la información remitida desde la expedición, el recorrido realizado hasta este punto presenta una exposición menor a las avalanchas procedentes de la zona superior de la montaña.
La situación cambia a partir de esa cota. Desde el Campo I, Amador ha podido observar las purgas de nieve que recorren diferentes zonas de la pared y que pueden afectar al itinerario previsto para continuar ascendiendo.
El Manaslu, con 8.163 metros, es la octava montaña más alta del planeta. Esa altitud figura también en la Himalayan Database, uno de los principales registros históricos sobre las expediciones en el Himalaya.
La nieve retrasa el siguiente movimiento
Antes de comenzar las rotaciones por los campos de altura, el equipo participó en la tradicional Puja, una ceremonia budista que precede habitualmente a las expediciones en las grandes montañas del Himalaya.
Según relata la expedición, un lama dirige las oraciones y realiza diferentes ofrendas antes de bendecir tanto a los montañeros como el material que utilizarán durante la ascensión.
Ahora, la meteorología vuelve a marcar los tiempos.
Las previsiones manejadas por el equipo apuntan a nuevas precipitaciones durante el fin de semana, con la posibilidad de acumular más de medio metro de nieve en el macizo.
Ante estas condiciones, Amador ha optado por esperar hasta el próximo lunes antes de iniciar una nueva rotación de aclimatación.
Si el tiempo lo permite, el siguiente objetivo será instalar el Campo II, a unos 6.300 metros, y realizar posteriormente un porteo hacia el Campo III, situado aproximadamente a 6.800 metros.
La decisión dependerá de la evolución de la nieve y de las condiciones de seguridad de una ruta en la que el alpinista ya había identificado la meteorología como uno de los principales condicionantes de la expedición.

