El alpinista y geógrafo tinerfeño Juan Diego Amador se ha visto obligado a interrumpir temporalmente su intento de ascensión al Manaslu, de 8.163 metros, debido al intenso temporal que afecta actualmente a Nepal y que está provocando importantes acumulaciones de nieve en la montaña.
Un centro de bajas presiones está dejando intensas nevadas en el área del Manaslu, hasta el punto de que las previsiones apuntan a acumulaciones superiores a los dos metros en determinadas zonas del campo base. La situación ha obligado a numerosos equipos comerciales a abandonar la montaña y dar por concluida su temporada.
El temporal ha provocado además una situación especialmente compleja en la montaña. Según la información recibida por el equipo de Amador, pese a la presencia de alrededor de 500 personas en el Manaslu, ningún alpinista habría conseguido progresar más allá del Campo III durante este periodo de condiciones meteorológicas adversas.
“Sin duda, el alpinismo es uno de los deportes más extremos que puede practicar un ser humano. No solo requiere una alta cualificación técnica y una condición física muy exigente, sino que además depende estrechamente de un factor que no podemos controlar: la meteorología”, señala Amador.
Ante esta situación, Amador ha decidido permanecer en la zona y esperar a que pase el temporal antes de valorar un nuevo intento de ascensión. La prioridad en estos momentos es analizar cómo evoluciona el nuevo manto nival y determinar si las condiciones de la montaña permiten continuar con garantías.
“La única opción que tenemos en estos momentos de lograr ascender al Manaslu pasa porque llegue una ventana de muy buen tiempo, con sol intenso y mucho frío. Son las condiciones necesarias para que la nieve se transforme y se estabilice. De lo contrario, sería un suicidio dejarnos llevar por la codicia y no respetar las leyes de la naturaleza”, afirma el alpinista.
La decisión está condicionada también por los recientes accidentes registrados en la montaña. La semana pasada fallecieron dos alpinistas después de ser arrastrados por un alud, en un contexto meteorológico que posteriormente se ha deteriorado todavía más.
Para Amador, la experiencia acumulada durante décadas de actividad en algunos de los principales macizos montañosos del planeta debe servir ahora para afrontar la situación con prudencia y capacidad de decisión.
“Las grandes conquistas en este deporte no pueden realizarse jugando a la ruleta rusa, sobre todo si queremos morir por edad y no por un accidente deportivo. Aquellos que dicen no tener miedo, o que no respetan las señales de la montaña, tienen una vida muy corta”, sostiene.
“Ahora toca mirar al ego de frente y no caer en la obsesión ni en la presión que supone saber que hay personas que esperan únicamente el éxito. Por encima de todo eso, toca silenciar los demonios que proceden de las emociones y aplicar todo el conocimiento y la experiencia acumulada”, añade.
Por este motivo, el alpinista considera que la decisión más responsable en estos momentos es permanecer a la espera y estudiar la evolución del terreno.
“No se trata de abandonar por la tormenta, sino de esperar para ver cómo transforma el nuevo manto nival. Solo cuando haya podido comprobar la estabilidad del sustrato decidiré si merece la pena continuar ascendiendo”, explica.
La situación supone un importante momento de incertidumbre y frustración para el deportista tinerfeño, que lleva meses preparando el Desafío Colossus, proyecto con el que pretende ascender el Manaslu sin recurrir a oxígeno artificial ni a sherpas de altura.
El objetivo deportivo se encuentra ahora condicionado por una meteorología excepcionalmente adversa y por la necesidad de esperar a conocer las consecuencias que el temporal tendrá sobre el terreno durante los próximos días.
“En la montaña hay momentos en los que lo más difícil no es ascender, sino saber esperar. Hemos venido preparados para afrontar un reto de estas características, pero también para aceptar que la montaña tiene sus propias reglas”, señala Amador.
El equipo continuará analizando durante los próximos días la evolución meteorológica y las condiciones de la montaña para determinar si existe una oportunidad segura de reanudar la actividad.
El temporal constituye un nuevo episodio de una temporada especialmente complicada en Nepal, con importantes consecuencias en diferentes zonas del país.
Desde el equipo de Juan Diego Amador se transmite un mensaje de paciencia, perseverancia y prudencia, a la espera de que las condiciones permitan tomar una decisión sobre la continuidad del proyecto y agradecen el apoyo del patrocinador principal de este proyecto, Dormitorum, así como a las instituciones que le ayudan como es Presidencia del Gobierno de Canarias, Cabildo Insular de Tenerife, Deporte Lagunero y Volcano Teide.

