Un cazador ha disparado a un presa canario para conseguir que cesara el ataque contra otro hombre de 61 años en Valle Brosque, en Santa Cruz de Tenerife. La víctima sufrió heridas profundas en un brazo y necesitó un torniquete ante la cantidad de sangre que estaba perdiendo.
Los hechos ocurrieron durante la tarde de este domingo mientras un grupo practicaba la caza en esta zona del municipio capitalino. La Policía Local fue activada alrededor de las 17.00 horas desde el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 112 Canarias.
Según la información recabada por los agentes, el presa canario, de seis años, bajó por una ladera y atacó inicialmente a una de las perras de caza que acompañaban al grupo. Cuando uno de los cazadores intentó separar a los animales, el perro se abalanzó sobre él y le provocó heridas profundas en un brazo.
Un disparo para detener el ataque
De acuerdo con los testimonios recopilados por la Policía Local, otro de los cazadores que se encontraba en el lugar utilizó su escopeta y disparó al perro para conseguir que dejara de atacar a su compañero.
El animal resultó herido en una pata. Una vez detenido el ataque, los presentes pudieron atender al hombre, al que fue necesario practicarle un torniquete debido a la cantidad de sangre que perdía.
El cazador, de 61 años, fue trasladado inicialmente hasta un centro de salud próximo. La naturaleza de sus lesiones obligó posteriormente a derivarlo al Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria, según la información facilitada por la Policía Local.
El perro estaba sin bozal ni correa
Los agentes localizaron posteriormente al propietario del animal y realizaron las primeras comprobaciones sobre las circunstancias del suceso.
Según la Policía Local, el presa canario no llevaba bozal ni correa en el momento de los hechos. Además, el propietario no aportó ante los agentes la licencia ni el seguro obligatorio referidos para este tipo de animales.
Los policías se desplazaron después hasta el domicilio del dueño. Allí encontraron al perro herido y sangrando como consecuencia del disparo, por lo que fue trasladado de urgencia a un centro veterinario.
También se informó de lo sucedido al personal del albergue comarcal de Valle Colino para que activara el protocolo correspondiente.
La Policía incauta la escopeta
Los agentes comprobaron igualmente la documentación del cazador que había efectuado el disparo.
El arma utilizada era, según el parte policial, una escopeta de repetición Beretta de calibre 12. Los policías procedieron a su incautación y la pusieron a disposición del servicio de Intervención de Armas de la Policía Local.
Esta actuación no determina por sí misma una eventual responsabilidad del cazador, ya que la Policía continúa documentando las circunstancias en las que se produjo el disparo.
Los agentes recabaron declaraciones de varios testigos y realizaron las correspondientes diligencias para poner el caso en conocimiento de la autoridad judicial.

