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economía

Tenerife transforma la reparación naval con el nuevo dique flotante

El Hidramar Ultra 22000 prevé operar el 18 de septiembre, realizando por primera vez en las Islas trabajos en seco a buques ‘Panamax’, con un impacto estimado de 700 empleos
Tenerife transforma la reparación naval con el nuevo dique flotante

Tenerife transforma la reparación naval con el nuevo dique flotante

El dique flotante Hidramar Ultra 22000, de Tenerife Shipyards, prevé empezar a operar el próximo 18 de septiembre tras una inversión de 40,7 millones y más de una década de trabajo desde que se puso la primera piedra del astillero en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. La propia empresa estimó el pasado abril que el proyecto tendrá un impacto de más de 700 empleos directos.


El complejo fue inaugurado este miércoles en el dique del Este con la presencia del delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana.


La infraestructura, con nuna envergadura de 240 metros de longitud total y 48 metros de manga exterior, permitirá cubrir una franja de mercado hasta ahora desatendida en el Archipiélago, especialmente en el segmento de los buques tipo Panamax. Se trata de barcos de carga de grandes dimensiones, con una manga máxima de 32,3 metros para poder cruzar el canal de Panamá.


De hecho, para el viernes 18 de septiembre ya se prevé la varada de un barco de estas características, con un coste de unos 1,5 millones de euros. En las reparaciones participarán unos 600 trabajadores. Ahora mismo se están terminando los trabajos de acero, calderería y tubería, mientras que el barco varará para realizar toda la revisión de la propulsión y el tratamiento del casco.

22.000 toneladas


Hidramar Ultra 22000 tiene capacidad para varar buques de hasta 180 metros de eslora y 22.000 toneladas -el doble de lo que se permite ahora en Canarias- y llegó a la Isla en abril tras una travesía de casi dos meses desde China, en la que tuvo que sortear las dificultades geopolíticas derivadas de la guerra de Irán para poder cruzar el canal de Suez. El proyecto cuenta con respaldo de la Unión Europea en España a través del programa Feder y de los incentivos regionales del Gobierno de España, que han cubierto la mitad de la inversión, unos 20,3 millones de euros.


El CEO de Hidramar, Jonathan Pérez, destacó ayer, durante la inauguración del complejo, el “riesgo” asumido por la compañía para tratar de ayudar al desarrollo industrial de Canarias y evitar que el Archipiélago solo ofrezca “sol y playa”, pero al mismo tiempo lamentó la “carrera de obstáculos” que se ha tenido que afrontar desde que tuvieron la idea, en el año 2013. Recordó que fueron dirigentes de Coalición Canaria (CC) quienes les ofrecieron un “mar de facilidades”, pero aseguró que, a la hora de la verdad, muchas decisiones y normativas de administraciones de CC, con apoyo del PP, lastraron la ejecución del proyecto, aunque al mismo tiempo les hicieron “más fuertes”.


“Por el camino ha habido un montón de engaños o de medias verdades que han hecho que el proyecto desde esa primera piedra hasta el día de hoy haya recorrido más de 11 años de trámites burocráticos y todavía no tenemos 100% claro de que el próximo viernes día 18 podamos varar el dique”, comentó.


Pérez incidió en que el dique será un “salto enorme” para la industria naval de Tenerife y el Archipiélago, aparte de que la ambición “es más grande aún”, ya que quieren crear en Granadilla otro astillero industrial con capacidad para nueve barcos de forma simultánea. En este sentido, Jonathan Pérez puso como ejemplo del “tortuoso camino” burocrático el “tener que cortar unos dolphins que fueron diseñados para atracar con seguridad en Granadilla, por tratarse de una zona con más viento, por no tramitar una ampliación de concesión de cuatro metros”.

Competitividad


El jefe técnico de Hidramar, Rafael Rolo, valoró que, gracias a la puesta en funcionamiento del dique, ya se pueden realizar reparaciones en seco en Tenerife y destacó que la iniciativa permitirá generar puestos de empleo tanto directos como indirectos, además de favorecer un ahorro de costes para los armadores al reducir los tiempos necesarios para llevar a cabo los trabajos. En este sentido, señaló que el dique puede elevar en dos horas un buque para poder empezar a trabajar, lo que lo hará “muy competitivo”, y se mostró “orgulloso” de que tenga bandera española y cuente con registro de Santa Cruz de Tenerife.


Igualmente, valoró la apuesta del grupo por hacer “cosas diferentes” y no limitarse únicamente a “pintar y varar”, al tiempo que remarcó que la entrada en funcionamiento del dique permitirá aumentar la capacidad productiva en un 30% y supondrá un incremento del 130% en la demanda de mano de obra de la industria auxiliar.


Anselmo Pestana apuntó que el dique flotante refuerza la “capacidad estratégica” de Tenerife en el Atlántico Medio, ya que era un “error” no aprovechar la posición geográfica del Archipiélago para participar de la actividad económica derivada de la reparación de buques. Además, resaltó la colaboración público-privada para desarrollar el proyecto gracias a los fondos Feder y los incentivos regionales e incidió en que será un “símbolo” de una Canarias que confía en sus posibilidades.

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