El sacerdote grancanario Fernando Báez Santana, conocido popularmente como Padre Báez, falleció este viernes, 2 de octubre, a los 79 años, según ha informado el portal Telde Actualidad. Su muerte ha provocado numerosas muestras de pesar en Gran Canaria, especialmente en Telde y Vega de San Mateo, municipios con los que mantuvo una estrecha relación durante décadas.
Nacido el 11 de agosto de 1947 en La Lechuza, en Vega de San Mateo, estudió Filosofía en Sevilla y Teología en Salamanca. Posteriormente obtuvo la licenciatura en Historia de la Iglesia en la Universidad Pontificia Comillas, en Madrid. Fue ordenado sacerdote por el obispo José Antonio Infantes Florido.
A lo largo de su trayectoria ejerció como párroco en distintos puntos de Gran Canaria, entre ellos Tejeda, La Atalaya de Santa Brígida, El Lasso, San Andrés y Lomo Magullo. Su actividad pastoral quedó especialmente ligada a las medianías de Telde, donde atendió también los núcleos de Cazadores y Las Breñas.
Una figura conocida más allá de la Iglesia
El Padre Báez trascendió durante años el ámbito estrictamente religioso. Su presencia habitual en televisiones, radios y otros espacios públicos, unida a su manera directa de expresarse y a su reconocible imagen con boina, lo convirtió en una figura popular en Canarias.
También desarrolló labores como docente y capellán y participó de forma frecuente en debates públicos relacionados con el campo, las tradiciones y el territorio de las Islas.
En abril de este año, el sacerdote fue hospitalizado después de sufrir un progresivo deterioro de su estado físico. Permaneció ingresado durante varios días antes de recibir el alta.
Varias polémicas marcaron su trayectoria pública
Su figura estuvo también rodeada de diversas polémicas por sus declaraciones públicas.
Uno de los episodios de mayor repercusión se produjo en junio de 2021, tras unas manifestaciones sobre el asesinato de las niñas Anna y Olivia en Tenerife. El entonces obispo de la Diócesis de Canarias, José Mazuelos, calificó aquellas declaraciones de “muy desafortunadas” y llegó a afirmar que constituían “la gota que ha colmado el vaso”. La Diócesis anunció entonces medidas cautelares y le prohibió seguir realizando declaraciones sobre ese crimen.
La controversia tuvo también recorrido institucional y judicial. La Fiscalía presentó posteriormente una denuncia contra Báez por sus comentarios sobre la madre de las niñas, mientras que el Gobierno de Canarias anunció que actuaría para evitar que esas manifestaciones quedaran “impunes”.

