Ayer se celebró el Día del Trabajo Decente, en el que las organizaciones sindicales visibilizaron y reclamaron salarios dignos, horarios razonables, jornadas que permitan conciliar y plantillas suficientes. Los colectivos pusieron el foco en quienes trabajan en los cuidados, un sector altamente feminizado y que arrastra problemas de precariedad en Canarias. Inciden en mejorar sus condiciones laborales, reforzar la profesionalidad, el carácter público de estos servicios y reconocer una labor imprescindible para la sociedad.
En Santa Cruz de Tenerife, UGT presentó una campaña para reivindicar condiciones laborales dignas en el sector de la ayuda a domicilio.
Con el lema Sin dignidad en el empleo, no hay dignidad en el cuidado, la campaña se desarrollará durante los próximos meses con el objetivo de poner en valor el trabajo de quienes sostienen el sistema de cuidados, lograr mejoras y condiciones laborales dignas de las auxiliares que atienden en su domicilio a los dependientes.
Se da la paradoja de que es un sector cada vez más necesario, el de los cuidados, por el envejecimiento de la población, un colectivo que es “el tercer pilar del Estado del bienestar”. Sin embargo, su personal arrastra una notable “precariedad”.
UGT amenazó con convocar jornadas de huelga antes de final de año si la patronal no se sienta a negociar con las trabajadoras la actualización del convenio regional del Servicio de Ayuda a Domicilio, caducado desde 2025. Las principales reclamaciones pasan por erradicar los contratos parciales y aumentar la cuantía de los salarios por encima del mínimo interprofesional. Exigió a las administraciones su rescate y su prestación pública.
Loly Brito, responsable del área de dependencia, señaló que “las condiciones de trabajo son insufribles” y exigen “mejoras laborales y de reconocimiento que vengan a dignificar los trabajos de los cuidados de las personas dependientes”. Espera que las administraciones “se espabilen y no se aprovechen de las trabajadoras”, abogando por “contratos que no sean precarios”, una jornada completa y no parcial, y que automáticamente las empresas determinen que acudan dos compañeras en cada servicio, y que una sola auxiliar no cargue todo ese trabajo”.
Añade a sus exigencias un “protocolo claro de acoso sexual” ante los últimos casos denunciados en Tenerife, y atajar de una vez los retrasos en la concesión de prestaciones por dependencia. “Tiene que ser fluido y rápido. La gente no puede estar esperando un año y medio a que la administración se lo dé. A lo mejor, cuando se lo conceden, ya ha fallecido”.
Comisiones Obreras convocó concentraciones en Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria con el lema No quiero elegir entre trabajar o vivir. La responsable de política social, María José Betancor denunció la precariedad de la ayuda a domicilio y reclamó salarios dignos, mejoras en las jornadas y coeficientes reductores que permitan anticipar la edad de jubilación. “Deben estar desarrollados por profesionales y desde el ámbito de lo público”.

