200 euros y 4 puntos: lo que pasa a los conductores desde el 1 de octubre si el peatón tiene verde
Ojo al 1 de octubre: los semáforos cambian y la mayoría de conductores no se ha enterado
El 1 de octubre entra en vigor para los conductores el Real Decreto 518/2026, de 24 de junio, que modifica el Reglamento General de Circulación y cambia el funcionamiento de miles de semáforos en toda España, Canarias incluida. Conviene empezar aclarando lo que no dice la norma, porque estos días circula mucha información equivocada: el ámbar intermitente no desaparece, no se prohíbe pasar en ámbar y no se crea ninguna multa nueva para los conductores.
Lo que la norma establece para los conductores es bastante más concreto. A partir de esa fecha, el ámbar intermitente no podrá coincidir con la luz verde fija del peatón en los pasos regulados por semáforo. Dicho de otro modo: cuando el peatón tenga verde para cruzar, el conductor que se aproxime verá un rojo fijo, no un ámbar parpadeante. La combinación que hasta ahora convivía en muchos cruces urbanos queda eliminada para los conductores.
Por qué cambia y qué había hasta ahora para los conductores
El problema que la reforma corrige es de ambigüedad, y quien conduzca a diario por cualquier ciudad de Canarias lo ha vivido. En numerosas intersecciones, el semáforo del giro mostraba ámbar intermitente mientras el peatón cruzaba con su luz verde. La norma ya obligaba al conductor a extremar la precaución y ceder el paso, pero la señal parpadeante generaba la sensación de que se podía continuar. Esa confusión es la que la DGT vincula a atropellos en giros, salidas de intersección y puntos con poca visibilidad.
La solución adoptada elimina la competencia entre ambas señales y va en la línea de lo que ya han hecho otros países europeos. El semáforo del conductor y el del peatón dejan de dar mensajes distintos al mismo tiempo. Y conviene subrayar que la reforma no toca el significado del ámbar fijo, que sigue siendo lo que siempre fue: una orden de detención, salvo que frenar resulte peligroso. Es la antesala del rojo, no una invitación a acelerar para los conductores.
No existe una sanción nueva para los conductores asociada a este cambio. Saltarse un semáforo en rojo ya está sancionado con 200 euros y la pérdida de 4 puntos, y esa es la infracción que se aplicará a partir de octubre.
Los ayuntamientos de Canarias tienen tres semanas
El cambio tiene una consecuencia práctica para los conductores que afecta directamente a las administraciones locales. Los semáforos son competencia de los titulares de las vías en las que están instalados, de manera que son los ayuntamientos de Canarias los que deben revisar la programación de sus cruces y adaptarla antes del 1 de octubre. No afecta a todos los semáforos: únicamente a los que estén programados para mostrar ámbar intermitente mientras los peatones tienen verde.
El calendario no deja mucho margen. Según la información publicada sobre la entrada en vigor, no se contempla un periodo transitorio general para este apartado, así que la fecha es la fecha. Con 88 municipios en el archipiélago y una red semafórica repartida entre siete islas, el volumen de revisiones no es menor, especialmente en los núcleos urbanos de mayor tamaño para los conductores.
Para el conductor, la regla que hay que interiorizar es sencilla y no depende de que el semáforo esté ya adaptado o no: si el peatón tiene verde, el coche se detiene por completo y no reanuda la marcha hasta que su propia señal cambie. Si alguien atraviesa el paso con el semáforo en rojo fijo, la infracción se trata igual que saltarse cualquier otro rojo, con esos 200 euros y 4 puntos que, con el pronto pago dentro de los veinte días siguientes a la notificación, quedan reducidos a 100 euros, aunque aceptar esa reducción implica renunciar a alegar.
El decreto forma parte además de un paquete más amplio que la DGT irá desplegando hasta 2027 y que incluye otros cambios, como nuevas condiciones para las autocaravanas estacionadas y medidas de protección para los usuarios más vulnerables de la vía. Algunas de esas medidas no llegan ahora: la obligatoriedad del casco en determinados ciclomotores y los requisitos de alumbrado para patinetes están fijados para el 1 de octubre de 2027. Ese es otro de los puntos que se está mezclando estos días, y conviene tenerlo separado para no dar por vigente en Canarias algo que todavía tiene un año por delante.