El Cabildo de Tenerife ha aprobado este miércoles la continuidad de la gratuidad del 100% en los títulos de transporte público interurbano de Titsa para usuarios frecuentes, una medida que la institución insular considera clave para la movilidad sostenible y que seguirá vigente pese al fuerte incremento del número de viajeros registrado durante el último año. La presidenta insular celebró que la medida continúe contando con “la garantía estatal” recogida en la nueva Ley de Movilidad Sostenible, recientemente aprobada en el Congreso.
Sin embargo, matizó que esta garantía no cubre actualmente el coste real de su aplicación en Tenerife. El Estado había consignado inicialmente 80 millones de euros para financiar la gratuidad del transporte público, pero la explosión de demanda en el archipiélago —especialmente en Tenerife— ha generado un desfase económico significativo. A día de hoy, el Cabildo está cubriendo el 60% del coste de la gratuidad, lo que supone una carga adicional para las arcas insulares.
“Trabajamos para que se actualicen las cifras, puesto que se trata de una partida ampliable, y así poder dar cobertura al 100%”, explicó la presidenta en rueda de prensa. Las corporaciones insulares esperan que el Gobierno revise la dotación económica teniendo en cuenta el enorme crecimiento del transporte público registrado tanto en Gran Canaria como en Tenerife, donde los niveles de uso han alcanzado cifras históricas.
El Cabildo de Tenerife asume el 60% del coste mientras reclama una actualización estatal ante el aumento histórico de viajeros
El auge del transporte colectivo en Tenerife se ha convertido en uno de los fenómenos sociales más destacados del último año, impulsado por la gratuidad, la necesidad de reducir la congestión de tráfico y las medidas de fomento de la movilidad sostenible. La demanda ha superado las previsiones más optimistas, lo que ha obligado al Cabildo a reforzar líneas, ampliar frecuencias y acelerar proyectos de digitalización y control de flota.
Extensión del transporte a demanda a toda la isla
Además de confirmar la gratuidad, el Consejo de Gobierno insular aprobó la ampliación del servicio de transporte a demanda a todas las comarcas de Tenerife, con una inversión de 2,5 millones de euros. Este modelo, que permite conectar núcleos alejados con rutas flexibles basadas en reservas previas, pasará de operar solo en Fasnia, Arico y Güímar a cubrir un total de 12 municipios.
Entre los municipios incluidos en esta expansión se encuentran Los Silos, El Tanque, Garachico, Tacoronte, El Sauzal, La Matanza, Santa Úrsula, La Victoria, Güímar, Arafo, La Guancha y San Juan de La Rambla. En muchos de estos territorios, especialmente en el norte y nordeste de Tenerife, el acceso al transporte público había sido históricamente limitado debido a la dispersión geográfica y las dificultades orográficas.
Hasta ahora, el servicio piloto había atendido a unas 20.000 personas en zonas aisladas de la isla, convirtiéndose en una herramienta esencial para mayores, estudiantes y residentes sin vehículo propio. Su ampliación a otras comarcas es considerada por el Cabildo como un paso estratégico para mejorar la cohesión territorial y fortalecer la movilidad sostenible en zonas rurales de Tenerife.
“Estamos demostrando que el transporte público no es solo una solución urbana; también es un derecho para quienes viven en zonas de difícil acceso”, afirmó una fuente del área de Movilidad. Desde el Cabildo destacan que el modelo de transporte a demanda puede reducir desplazamientos innecesarios, optimizar rutas y evitar el aislamiento de pequeños núcleos que, de otro modo, dependerían casi exclusivamente del vehículo privado.
Tenerife, ante el reto de financiar su propia transformación
La combinación de gratuidad total y ampliación del transporte flexible coloca a Tenerife en una situación pionera dentro de España, pero plantea también desafíos económicos. El Cabildo insiste en que la evolución del número de viajeros obliga al Estado a actualizar los criterios de financiación para evitar que el peso de la gratuidad recaiga de forma desproporcionada en la administración insular.
El crecimiento poblacional, la presión turística y la necesidad de reducir atascos —especialmente en áreas como el área metropolitana y el norte de Tenerife— convierten al transporte público en un servicio esencial. Sin embargo, mantenerlo gratuito de forma indefinida requiere estabilidad presupuestaria y un marco normativo claro.
Con esta decisión, Tenerife reafirma su apuesta por la movilidad sostenible y por un modelo que busca transformar la cultura del desplazamiento en la isla. “Queremos que moverse en transporte público sea más fácil, más rápido y más cómodo que coger el coche”, subrayó la presidenta, defendiendo un proyecto que, según el Cabildo, mejora la calidad de vida, reduce emisiones y contribuye a descongestionar carreteras.
El reto para las instituciones será asegurar que las inversiones y la financiación acompañen el crecimiento continuo del transporte público en Tenerife, una isla donde la movilidad se ha convertido en uno de los ejes centrales del debate político, social y económico.