Según datos de la AEMET, las tormentas, la lluvia de barro y el granizo podrían protagonizar los próximos días en Canarias. Tras una semana marcada por un intenso episodio de calima que dejó temperaturas de hasta 30 grados en varias zonas del archipiélago, el panorama meteorológico da un giro radical. La llegada de una vaguada estacionaria al oeste de la Península y el posible descuelgue de una borrasca en el Atlántico van a condicionar el tiempo en las islas con un escenario de inestabilidad que podría intensificarse a partir del jueves con la formación de una DANA (depresión aislada en niveles altos) según datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
Según los modelos de predicción de la AEMET, un intenso flujo de componente sur en niveles medios sigue arrastrando polvo en suspensión desde el continente africano. Lo llamativo es que este polvo coincidirá con la formación de núcleos tormentosos, lo que producirá un fenómeno que muchos canarios conocen bien: la lluvia de barro. Las precipitaciones no caerán limpias, sino cargadas de partículas de calima que dejarán depósitos de suciedad en coches, terrazas y mobiliario exterior.
«Los acumulados serán muy irregulares, pero localmente cuantiosos en muy poco tiempo», advierten los meteorólogos, lo que obliga a extremar las precauciones ante posibles escorrentías o aumentos repentinos del caudal en barrancos.
Lluvia de barro: por qué se produce y cómo afectará a Canarias
La lluvia de barro se produce cuando las gotas de agua arrastran en su caída las partículas de polvo sahariano que flotan en suspensión en la atmósfera. El resultado es una precipitación de color anaranjado o marrón que deja una capa de suciedad sobre todas las superficies expuestas al aire libre. Coches, ventanas, terrazas, tendederos, piscinas y mobiliario urbano quedan cubiertos de una fina película de barro que es especialmente difícil de limpiar si se seca al sol según la AEMET.
En Canarias según la AEMET, este fenómeno se produce cuando coinciden dos ingredientes: calima en la atmósfera y precipitación. Y eso es exactamente lo que va a ocurrir en los próximos días. El aire cargado de polvo sahariano que aún no ha terminado de retirarse del archipiélago se combinará con la formación de nubes de desarrollo vertical provocadas por la inestabilidad atmosférica, generando tormentas cuyas gotas caerán mezcladas con el polvo.

Los expertos señalan que la actividad tormentosa alcanzará su pico máximo a partir del mediodía, coincidiendo con las horas de mayor calentamiento de la superficie terrestre, que dispara el crecimiento de las nubes convectivas. Es en ese momento cuando la lluvia de barro será más probable e intensa.
Granizo y rachas de más de 70 km/h en las islas montañosas
Aunque la inestabilidad afectará a todo el archipiélago de forma irregular, serán las islas de mayor relieve las que registren los fenómenos más adversos. Tenerife, Gran Canaria, La Palma y La Gomera concentrarán los acumulados más significativos debido a su orografía, que favorece el desarrollo vertical de las nubes tormentosas.
Los meteorólogos de la AEMET advierten de que las nubes de desarrollo vertical podrían dejar fenómenos especialmente peligrosos: granizadas locales y rachas de viento que podrían superar los 70 km/h en zonas altas. Las granizadas, aunque localizadas, pueden causar daños en cultivos, vehículos y estructuras ligeras. Las rachas de viento, por su parte, representan un riesgo especialmente para actividades al aire libre, senderismo en zonas de cumbre y circulación en carreteras de montaña.
Atención especial a los barrancos
Una de las advertencias más importantes de los meteorólogos se refiere a los barrancos. Las precipitaciones previstas serán muy irregulares en distribución pero podrían ser localmente cuantiosas en muy poco tiempo. Esto significa que una tormenta puede descargar una cantidad significativa de agua en una zona reducida en pocos minutos, provocando escorrentías y aumentos repentinos del caudal en barrancos secos que pueden pillara desprevenidos a excursionistas o personas que transiten por cauces normalmente sin agua.
Las autoridades y la AEMET recuerdan que nunca se debe cruzar un barranco cuando llueve o cuando se escucha ruido de agua en la parte alta, incluso si el cauce está seco en ese punto. El agua puede tardar minutos en recorrer el barranco desde la zona donde ha llovido hasta las zonas bajas, y cuando llega lo hace con una fuerza destructiva según la AEMET.
Una DANA podría intensificar la inestabilidad a partir del jueves
La clave del cambio de tiempo reside en una vaguada que se situará al oeste de la Península Ibérica y que permanecerá casi estacionaria durante varios días. Esta posición favorece que pequeñas ondas de inestabilidad golpeen directamente a Canarias, trayendo sucesivas tandas de nubosidad y precipitaciones.
A partir del jueves, la incertidumbre propia de los plazos medios de predicción empieza a despejarse y los modelos apuntan a una mayor probabilidad de chubascos fuertes. La formación de una pequeña DANA (depresión aislada en niveles altos) en el seno de la vaguada incrementará la inestabilidad de forma notable. Las DANA son sistemas meteorológicos especialmente peligrosos porque concentran mucha energía en un área reducida y pueden provocar precipitaciones intensas en periodos muy cortos de tiempo.
El patrón previsto de la AEMET es el clásico de la temporada convectiva: durante las mañanas, el cielo presentará intervalos nubosos con presencia residual de calima. Pero será tras el mediodía, cuando el calor acumulado en la superficie dispare el crecimiento de las nubes, cuando se desencadenen las tormentas. Este ciclo se repetirá durante varios días consecutivos.
La formación de una pequeña depresión aislada en altura (DANA) en el seno de la vaguada incrementará la inestabilidad de forma notable a partir del jueves, con mayor probabilidad de chubascos fuertes en las islas montañosas.
Previsión día a día para Canarias
Lunes
Calima en remisión, más persistente en Lanzarote y Fuerteventura. Poco nuboso en las islas orientales y nuboso en zonas bajas de las occidentales, con amplios claros durante las horas centrales. Temperaturas en ligero a moderado descenso, localmente notable en las máximas de zonas bajas. Viento del oeste moderado con intervalos de fuerte y probables rachas muy fuertes en Las Cañadas del Teide de madrugada. En Las Palmas, entre 17 y 22 °C. En Santa Cruz de Tenerife, entre 17 y 23 °C según la AEMET.
Martes
Intervalos nubosos generalizados con cielo nuboso en el interior y este de las islas montañosas por la tarde. Lluvias débiles ocasionales, más probables a últimas horas. Temperaturas sin cambios o en ligero descenso, especialmente acusado en las máximas de islas orientales y Tenerife. Viento del noroeste flojo a moderado, girando a norte por la tarde. En Las Palmas, entre 18 y 22 °C. En Santa Cruz, entre 17 y 23 °C.
Miércoles
Nuboso en el norte de las islas montañosas con lluvias débiles ocasionales y poco nuboso en el resto. Por la tarde, intervalos nubosos en Lanzarote y Fuerteventura y nuboso en el sur de las islas montañosas con posibilidad de algún chubasco aislado. Temperaturas sin cambios o en ligero descenso. Viento flojo del norte girando a suroeste en medianías y zonas altas. En Las Palmas, entre 17 y 21 °C. En Santa Cruz, entre 17 y 21 °C.
Jueves
Intervalos nubosos en Lanzarote y Fuerteventura con baja probabilidad de lluvia débil. Nuboso en el norte de las islas montañosas con lluvias débiles ocasionales. Por la tarde, nuboso en el sur con posibilidad de algún chubasco aislado. Aquí es donde los modelos empiezan a señalar mayor probabilidad de chubascos fuertes si la DANA se forma como prevén. Temperaturas con pocos cambios. En Las Palmas, entre 17 y 20 °C. En Santa Cruz, entre 17 y 21 °C según la AEMET.
Los meteorólogos de la AEMET señalan que este cambio de tiempo responde a un patrón más amplio: la temporada tormentosa parece arrancar con fuerza en toda España. El letargo invernal da paso a una primavera meteorológica explosiva, con contrastes térmicos bruscos y episodios de inestabilidad que se suceden con rapidez.
En Canarias, pasar de una calima con temperaturas de 30-34 grados y prealerta del Gobierno a una semana de tormentas, lluvia de barro, granizo y máximas de 20-21 grados en las capitales es un ejemplo extremo de estos contrastes primaverales. Las autoridades y la AEMET recomiendan mantenerse informado a través de los canales oficiales de la AEMET, evitar actividades al aire libre en zonas de cumbre durante las horas centrales del día cuando se esperen tormentas y no transitar por barrancos o cauces cuando haya previsión de precipitaciones.