Se llama Kristina Öztürk, es una joven influencer rusa de 24 años, conoció a su multimillonario marido, Galip Öztürk, de 57, durante un viaje a Batumi, Georgia. El popular empresario, de origen turco, se había trasladado allí tras fugarse después de ser condenado a cadena perpetua en su país. La pareja compartía un sueño: tener una gran familia. Un año después, tienen 21 niños: Victoria, de seis años e hija de Kristina de una relación anterior.

Son una pareja millonaria que han abierto un nuevo el debate sobre la gestación subrogada, después de conocerse que han conseguido 20 bebés a través de vientres de alquiler en un año. Para muchas feministas que abogan por el abolicionismo de estas prácticas, éste es un claro ejemplo de la explotación reproductiva y el mercadeo que trae consigo la gestación subrogada.

Por si fuera poco, para poder cuidar a todas las criaturas tienen contratadas a 16 niñeras internas que cobran, según The Sun, 350 libras al mes (400 euros). El coste en niñeras, por lo tanto, se eleva a las 67.700 libras (78.900 euros) al año. Asimismo, Kristina explicó al diario británico que la manutención básica de los bebés cuesta entre 3.500 y 4.200 libras a la semana (4.000-4.900 euros).