La pequeña isla de El Hierro vuelve a situarse en el centro de la actualidad tras el rescate de 403 personas migrantes en apenas unas horas. Salvamento Marítimo coordinó en la noche del viernes y la madrugada de este sábado la llegada de dos cayucos que intentaban alcanzar El Hierro, un nuevo episodio de una ruta atlántica que no deja de ganar riesgo y presión humanitaria.
Según ha informado Salvamento Marítimo, la primera embarcación fue localizada a última hora de la tarde del viernes, cuando el patrón de la salvamar Navia, que se encontraba ya muy cerca del muelle de La Restinga, advirtió la presencia de varias luces en el mar al sur de El Hierro. Minutos después se confirmaba que se trataba de un cayuco con 189 personas a bordo, entre ellas 19 mujeres y cuatro menores, dos de ellos de apenas entre uno y dos años.
El cayuco fue escoltado hasta el puerto de La Restinga, en el municipio de Valverde, donde se desplegó el habitual dispositivo de emergencia de la isla de El Hierro. Allí intervinieron el Equipo de Respuesta Inmediata en Emergencias (ERIE) de Cruz Roja, personal del Servicio de Urgencias Canario (SUC), Guardia Civil y Policía Nacional, que atendieron uno a uno a los ocupantes nada más pisar tierra.
Las autoridades sanitarias confirmaron que al menos dos personas tuvieron que ser trasladadas al Hospital Insular Nuestra Señora de los Reyes, en Valverde, por síntomas de hipotermia. “Llegan exhaustos, deshidratados y con un importante impacto emocional”, explican fuentes de emergencias que trabajan habitualmente en El Hierro, donde en los últimos meses se han multiplicado las llegadas.
Crisis migratoria y tensión en El Hierro tras el rescate de 403 personas en dos cayucos
Pocas horas después, de madrugada, la Guardia Civil alertó del avistamiento de un segundo cayuco, esta vez a menos de dos kilómetros del mismo muelle de La Restinga. El centro de coordinación de Salvamento en Tenerife movilizó a la salvamar Diphda, que localizó la embarcación y la acompañó hasta puerto. A bordo viajaban 214 personas, entre ellas 22 mujeres y cinco menores.
Los propios ocupantes relataron que ambos cayucos habrían partido de Barra, en Gambia, y que la travesía hacia El Hierro se prolongó entre siete y ocho días de navegación. En las barcazas viajaban personas procedentes de Gambia, Senegal, Mali y Guinea-Conakry, muchas de ellas con signos de agotamiento extremo y con ropa apenas suficiente para soportar las noches del Atlántico norte.
Tras la primera asistencia sanitaria en el muelle, todos los rescatados fueron trasladados al Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), ubicado en el pueblo de San Andrés, en Valverde. Allí permanecerán hasta 72 horas bajo custodia policial, mientras son identificados y se decide su futuro dentro del sistema de acogida. En el CATE de El Hierro, las ONG, entre ellas la asociación Corazón naranja – Ebrima Sonko, ofrecen apoyo básico, información y acompañamiento.
La presión sobre El Hierro aumenta cada vez que se registra una llegada masiva. Con menos de 12.000 habitantes, la isla carece de infraestructuras pensadas para asumir en solitario la recepción de cientos de personas en cuestión de horas. Las autoridades locales insisten en la necesidad de una respuesta coordinada del Estado y de la Unión Europea para garantizar traslados ágiles hacia recursos en otras islas y la península.
“No podemos olvidar que detrás de cada estadística hay historias de miedo, de guerra y de pobreza”, señalan desde una ONG que trabaja en El Hierro. “La isla ha demostrado una enorme solidaridad, pero los recursos son limitados y es imprescindible una planificación estable que no deje a El Hierro sola frente a esta ruta migratoria”.
Los últimos rescates reavivan el debate sobre la peligrosidad de la ruta atlántica hacia El Hierro y el resto del archipiélago. En los cayucos interceptados en las últimas semanas se repiten patrones: salidas desde la costa de África occidental, travesías cada vez más largas y embarcaciones sobrecargadas que dependen por completo de la suerte y del mar. Mientras las organizaciones humanitarias piden vías legales y seguras para migrar, Salvamento Marítimo continúa vigilando las aguas que rodean la isla de El Hierro, sabiendo que cada noche puede producirse un nuevo episodio de riesgo extremo.