El cóctel que ha activado las alertas en Canarias: calor, calima y viento a la vez
Canarias en alerta: estas son las zonas donde no se va a poder dormir
Canarias atraviesa un episodio cálido de características tropicales que ha obligado al Gobierno autonómico a declarar la situación de alerta por riesgo de incendios forestales en Gran Canaria y Tenerife. Los datos que maneja la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) dibujan una combinación incómoda: máximas que pueden alcanzar los 37 grados de forma puntual, humedad relativa por debajo del 30% y, sobre todo, noches en las que el termómetro apenas va a bajar de los 26.
La decisión la adoptó la Dirección General de Emergencias en aplicación del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Incendios Forestales de Canarias, el INFOCA, a partir de las diez de la mañana del sábado 5 de septiembre y sobre la base de la información facilitada por la AEMET en Canarias. El Hierro, La Palma, La Gomera y el resto del territorio de Tenerife y Gran Canaria que queda fuera de la alerta permanecen en situación de prealerta.
Las zonas exactas donde va a apretar en Canarias
En Gran Canaria la alerta abarca la zona de cumbres, las vertientes orientadas al norte por encima de los 600 metros de altitud y las zonas del oeste, sur y este situadas por encima de los 400 metros. Ahí es donde la AEMET sitúa lo más severo del episodio: se alcanzarán y superarán los 34 grados en amplias zonas de la cuenca de Tejeda y en las medianías y zonas bajas orientadas al sur y al oeste, con puntos concretos donde se podrán tocar los 37. A eso se suman valores de humedad relativa por debajo del 30% en todos los sectores de cumbres y medianías de la isla.
En Tenerife la alerta se ciñe a las cumbres y medianías de las vertientes orientadas al sur y al oeste, con máximas que superarán los 33 grados en ese arco, en la vertiente sur del área metropolitana y en las medianías y costas del valle de Güímar. La baja humedad y el viento completan un escenario que ha llevado al Ejecutivo a reforzar las medidas preventivas, ya que son exactamente las tres condiciones que convierten un conato en un incendio difícil de controlar.
Emergencias advierte además de la posibilidad de actividad convectiva y descargas eléctricas con posible incidencia sobre zonas forestales. La AEMET no descarta tormentas aisladas acompañadas de precipitaciones débiles en forma de goterones.
Las noches son el verdadero problema
El aspecto más destacado del episodio, y el que más se está notando en las casas, no es la máxima diurna sino la mínima nocturna. En las zonas más afectadas los termómetros apenas bajarán de los 24 a 26 grados, y la AEMET en Canarias advierte de posibles ascensos repentinos durante la noche que podrían situar los valores localmente por encima de los 30. Esa ausencia de recuperación térmica es la que dificulta el descanso y la que, episodio tras episodio, marca la diferencia entre un día caluroso y un problema real.
El calor no viene solo. Se mantiene activa la prealerta por calima en Gran Canaria, Fuerteventura, Lanzarote y La Graciosa, con polvo en suspensión que la AEMET sitúa en niveles altos y con carácter ligero. A ello se añade el alisio soplando con intervalos fuertes en las vertientes sureste y nordeste. Calor tropical, polvo sahariano y viento en la misma jornada, que es una combinación poco frecuente incluso para un archipiélago acostumbrado a todo.
La jefa de sección de Emergencias en Canarias, Lidia Jubera, ha explicado que el episodio viene acompañado de polvo en suspensión pero que las concentraciones previstas varían según los distintos modelos meteorológicos. El propio Gobierno de Canarias ha señalado que existe todavía una elevada incertidumbre sobre la evolución del episodio, motivo por el que mantiene un seguimiento continuo y no descarta modificar el ámbito territorial de las prealertas en función de las próximas actualizaciones de la AEMET.
Las recomendaciones son las habituales en Canarias y conviene no despacharlas por sabidas. Evitar cualquier actividad que pueda generar chispas o fuego en zonas forestales, no arrojar colillas, extremar la precaución con maquinaria y barbacoas y avisar de inmediato al 112 ante cualquier columna de humo. En el plano personal, hidratarse con frecuencia, buscar espacios frescos en las horas centrales y vigilar especialmente a mayores, menores y personas con patologías previas, que son quienes peor toleran las noches sin descenso térmico. La evolución la irá marcando la AEMET con cada actualización.