El Teide en Tenerife vuelve a situarse bajo la atención de los científicos tras detectarse un nuevo episodio de actividad sismovolcánica bajo el entorno del Parque Nacional del Teide. El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha registrado desde el pasado 4 de marzo un total de 272 eventos sísmicos de carácter híbrido en el subsuelo de la isla.
Aunque la cifra puede parecer elevada, los especialistas recalcan que se trata de movimientos de muy baja magnitud y que no representan ningún riesgo eruptivo inmediato. De hecho, solo 65 de estos eventos han podido ser localizados con precisión por la red de vigilancia volcánica desplegada en Tenerife.
Todos los eventos registrados hasta el momento presentan magnitudes inferiores a 1,6, lo que significa que resultan imperceptibles para la población y únicamente pueden ser detectados por los instrumentos científicos instalados en la isla.
Según ha informado el Instituto Geográfico Nacional a través de sus canales oficiales, la actividad comenzó el 4 de marzo a partir de las 23:00 horas y ha continuado registrándose durante los días posteriores.
Los datos recopilados por los sistemas de monitorización indican que la actividad se concentra principalmente en la zona oeste de Las Cañadas del Teide. Los eventos se localizan a profundidades comprendidas entre los 8 y los 16 kilómetros bajo el nivel del mar.
Este tipo de actividad se manifiesta mediante señales sísmicas conocidas como eventos de baja frecuencia, también denominados eventos LP, así como mediante eventos híbridos que aparecen intercalados en los registros de El Teide.

Los científicos explican que estas señales suelen estar relacionadas con movimientos de fluidos en el interior del sistema volcánico. En otras palabras, pueden reflejar desplazamientos de gases o magma en profundidad dentro del complejo volcánico del Teide.
Sin embargo, la presencia de este tipo de eventos no significa necesariamente que se esté produciendo un proceso que conduzca a una erupción volcánica.
Los científicos analizan pulsos sísmicos detectados en El Teide en Tenerife
Entre los registros más destacados detectados por los sistemas automáticos del IGN figuran dos pulsos sísmicos de mayor amplitud que se produjeron durante la madrugada.
El primero de estos pulsos fue registrado a las 01:48 horas (UTC) y el segundo a las 05:40 horas (UTC), según los datos analizados por los especialistas que vigilan la actividad volcánica en Tenerife. Los científicos señalan que este comportamiento recuerda a episodios similares registrados durante el mes de febrero en la misma zona del Parque Nacional del Teide.
A pesar de ello, los expertos subrayan que los eventos detectados en este episodio no pueden clasificarse como enjambres sísmicos. Para que un conjunto de movimientos sísmicos sea considerado enjambre debe presentar características comunes claras, algo que no ocurre en este caso.
El Instituto Geográfico Nacional insiste en que la situación actual en Tenerife se mantiene dentro de los parámetros normales de vigilancia volcánica y que no se ha detectado ningún indicio que apunte a un aumento del riesgo eruptivo a corto o medio plazo.
La monitorización del sistema volcánico de Canarias se realiza mediante una extensa red científica formada por más de 100 estaciones y equipos de vigilancia distribuidos por diferentes puntos del archipiélago.
Estos dispositivos permiten analizar en tiempo real múltiples parámetros geofísicos que ayudan a los científicos a comprender la evolución del sistema volcánico.
Entre los principales indicadores que se monitorizan destacan la sismicidad del subsuelo, la deformación del terreno y las emisiones geoquímicas que pueden producirse en la superficie.
Gracias a este seguimiento permanente, los investigadores pueden detectar cualquier anomalía o cambio significativo en el comportamiento del sistema volcánico de Tenerife. Los especialistas recuerdan que Canarias es una región volcánica activa y que episodios de actividad sísmica como este forman parte de la dinámica natural del subsuelo de las islas.