El Niño se intensifica y la AEMET en Canarias ya prevé cómo será el otoño en las islas
Más calor pero no más lluvia: el otoño que la AEMET prevé para Canarias
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ya ha dibujado el otoño, y Canarias aparece en un lugar del mapa que no suele ocupar. La predicción estacional para el trimestre de septiembre, octubre y noviembre sitúa las temperaturas por encima de lo normal en prácticamente toda España, pero con una particularidad: la señal cálida es especialmente marcada en el tercio norte y este peninsulares, en Baleares y en el archipiélago canario. Y eso, tratándose de Canarias, es lo llamativo.
La razón es metodológica. La predicción estacional de la AEMET no funciona como el parte del día siguiente: divide la serie climática de referencia, el periodo 1991-2020, en tres tercios (frío, normal y cálido) y calcula la probabilidad de que el trimestre acabe en cada uno. Sin ninguna señal, cada tercio tendría un 33%. Canarias, por su fuerte influencia atlántica y por la moderación térmica que aporta el océano, suele mostrar las señales más tenues de todo el país. Que este otoño aparezca entre las zonas con anomalía cálida acusada supone salirse de ese patrón.
Calor sí, lluvia no: el matiz que separa a Canarias
La otra mitad de la predicción es la que más conviene leer con atención. Para el trimestre que abarca de agosto a octubre, la AEMET maneja una probabilidad alta de que las precipitaciones se sitúen en el tercil húmedo en la mayor parte del país. Pero esa señal deja fuera explícitamente a dos zonas: el noroeste peninsular y Canarias. Es decir, el archipiélago encaja en el escenario cálido pero no en el lluvioso.

Ese detalle importa más de lo que parece en un territorio donde el otoño es precisamente la puerta de entrada de las lluvias. Después de un verano seco, septiembre y octubre suelen marcar el momento en que los acuíferos y los embalses empiezan a recuperar algo de margen. Si la señal se confirma, el archipiélago afrontaría el arranque de la temporada húmeda sin ninguna indicación favorable, en un contexto en el que varias islas mantienen declarada la emergencia hídrica. Conviene subrayar que no hay señal de sequía anunciada: simplemente no hay señal de lo contrario.
Las predicciones estacionales son una herramienta de planificación, no un sustituto de los avisos diarios. La propia AEMET insiste en que los episodios concretos, olas de calor, temporales o lluvias intensas, se gestionan con la predicción de corto plazo.
Qué pinta El Niño en lo que dice la AEMET
De fondo está El Niño, el calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico tropical que empezó a desarrollarse en junio y que la NOAA espera que alcance un episodio intenso. Los modelos manejan probabilidades del orden del 60% al 70% de superar el umbral durante el otoño boreal. Su efecto más documentado sobre el Atlántico ya se está notando: aumenta la cizalladura del viento y dificulta la formación de ciclones tropicales, motivo por el que la temporada de huracanes de 2026 se pronosticó por debajo del promedio.
Sobre España, en cambio, la prudencia es obligada y la propia AEMET la impone. Su portavoz, José Luis Camacho, ha explicado que la relación entre El Niño y el clima español es débil, aunque no inexistente, y que en episodios muy intensos puede favorecer otoños o comienzos de invierno más lluviosos de lo habitual. No hay, por tanto, una cadena causal directa que permita decir que El Niño traerá tal o cual tiempo a Canarias. Lo que sí hace es empujar al alza las temperaturas globales, y ese empuje sí acaba apareciendo en las predicciones estacionales de casi todo el planeta.
El contexto reciente refuerza la señal cálida por una vía distinta. La AEMET ha señalado que julio de 2026 fue el mes más cálido de su serie histórica, empatado con el de 2022, y el organismo viene documentando desde hace años una tendencia térmica ascendente sostenida. Cuando la climatología de referencia ya está desplazada hacia arriba, un trimestre «más cálido de lo normal» significa bastante más de lo que significaba hace tres décadas.
La lectura práctica para quien vive en Canarias es doble y bastante sobria. Por un lado, conviene no esperar un corte limpio del verano: la probabilidad apunta a que el calor se prolongue más de lo habitual en el arranque del otoño. Por otro, ninguna de estas cifras permite anticipar un solo día concreto, ni una tormenta, ni un temporal. La AEMET lo repite cada vez que publica un boletín estacional, y cada vez alguien lo convierte en un titular categórico. Aquí la información útil es la tendencia, no la certeza.