ITV obligatoria con más frecuencia: qué cambia para coches de más de 10 años
La DGT modifica el calendario de revisiones técnicas para los vehículos con mayor antigüedad, lo que afecta a millones de conductores en toda España.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha modificado las normas que regulan la Inspección Técnica de Vehículos para los coches con más de 10 años de antigüedad, estableciendo un nuevo periodo de revisión obligatoria que afectará a una parte considerable del parque automovilístico español. El cambio implica que estos vehículos deberán someterse a la ITV en plazos distintos a los que venían aplicándose hasta ahora.
La medida responde a la voluntad de la DGT de reforzar los controles sobre los vehículos de mayor edad, que estadísticamente presentan un mayor riesgo de fallos mecánicos y emisiones contaminantes fuera de los parámetros legales. Al aumentar la frecuencia de las inspecciones para este segmento, el organismo pretende mejorar la seguridad vial en las carreteras y reducir la presencia de coches en circulación que no cumplen los estándares técnicos vigentes.
Qué es la ITV y por qué resulta obligatoria
La Inspección Técnica de Vehículos es el procedimiento oficial mediante el cual se comprueba que un vehículo reúne las condiciones de seguridad, mecánicas y medioambientales exigidas por la normativa española y europea. Su superación es condición imprescindible para circular legalmente por las vías públicas. La DGT, organismo dependiente del Ministerio del Interior, es la institución encargada de regular los plazos, las condiciones y los criterios técnicos que rigen estas inspecciones en todo el territorio nacional.
Hasta ahora, los vehículos de turismo seguían un esquema escalonado: la primera ITV se realiza a los cuatro años desde la matriculación, la segunda a los dos años y, a partir de los diez años de antigüedad, la periodicidad pasaba a ser anual. La nueva regulación incide precisamente en este último tramo, el que corresponde a los coches con más de una década de uso, ajustando los plazos con el objetivo de detectar antes posibles deficiencias técnicas que puedan comprometer la seguridad del conductor, los ocupantes y el resto de usuarios de la vía.
Cómo afecta a los conductores y qué deben hacer
Los propietarios de vehículos con más de diez años de antigüedad son los directamente concernidos por este cambio normativo. Para saber si el nuevo calendario les afecta, lo más recomendable es revisar la tarjeta de la ITV, donde figura la fecha límite de la próxima inspección, y contrastarla con las indicaciones actualizadas de la DGT. En caso de duda, las estaciones de ITV autorizadas y la propia web oficial de la DGT ofrecen información detallada sobre los plazos aplicables a cada tipo de vehículo según su fecha de matriculación.
Circular con la ITV caducada o sin haber pasado la inspección en el nuevo plazo establecido conlleva sanciones económicas y puede suponer la inmovilización del vehículo. Por ello, quienes tengan un coche con más de 10 años deben comprobar con antelación si su próxima revisión se ve afectada por el nuevo régimen y, en caso necesario, solicitar cita en la estación de ITV correspondiente antes de que venza el plazo vigente.
La medida se enmarca en una tendencia general de endurecimiento de los controles sobre el parque de vehículos más envejecido, en línea con las directrices europeas en materia de seguridad vial y reducción de emisiones. Los conductores canarios, como el resto de los españoles, quedan sujetos a esta normativa de ámbito nacional, por lo que la recomendación es mantenerse informado a través de los canales oficiales de la DGT para conocer los plazos exactos que corresponden a cada vehículo según su año de matriculación y categoría.