Lo que cambia de verdad para los patinetes el 1 de octubre: multas que te dejarán sin palabras
Nuevos requisitos para patinetes desde el 1 de octubre: lo que te va a costar 200 euros
El 1 de octubre entra en vigor para los patinetes el Real Decreto 518/2026, que modifica el Reglamento General de Circulación y cierra el vacío normativo en el que llevaban años moviéndose los patinetes eléctricos. La DGT convierte en obligaciones sancionables de la nomativa tiene varias cuestiones que hasta ahora eran recomendaciones o dependían de la ordenanza de cada ayuntamiento, y el incumplimiento se considera infracción grave con 200 euros de multa.
La medida más relevante y la que más va a notarse en la calle es el casco. A partir de esa fecha, los conductores de vehículos de movilidad personal deberán utilizarlo en todo momento, y los agentes comprobarán además que esté homologado. No hay distinción por tipo de vía, ni por velocidad, ni por trayecto corto. Hasta ahora la exigencia dependía en gran medida de lo que dijera la ordenanza municipal de cada ciudad, con el resultado de que un mismo desplazamiento podía ser legal en un municipio e ilegal en el de al lado.
Todo lo que exige la DGT desde el 1 de octubre
La segunda gran novedad es la edad mínima de 15 años para conducir cualquier VMP. Es un cambio con consecuencias inmediatas en la puerta de los colegios y en los desplazamientos de los adolescentes, y conviene que los padres lo revisen antes de que llegue la fecha. La DGT completa el paquete con dos exigencias de visibilidad: durante la noche o cuando haya poca visibilidad será obligatorio llevar un elemento luminoso o reflectante que permita ser visto a una distancia mínima de 150 metros, y el patinete deberá incorporar alumbrado delantero y trasero y llevarlo encendido en esas mismas condiciones.
Hay un colectivo con obligaciones reforzadas. Los repartidores que trabajen con patinete tendrán que utilizar casco y chaleco reflectante durante toda su jornada, sin excepciones por horario ni por condiciones de luz. La normativa también acota la circulación fuera del entorno urbano: los VMP solo podrán utilizarse en vías segregadas, es decir, carriles bici y vías ciclistas interurbanas, y quedan fuera de las carreteras convencionales.
La reforma introduce por primera vez en el reglamento la figura del «usuario vulnerable de la vía», que agrupa a quienes por su medio de transporte o sus características físicas corren mayor riesgo de sufrir lesiones graves en un accidente.
Lo que ya era obligatorio y mucha gente cree que empieza ahora para los patinetes
Aquí conviene poner orden, porque se está mezclando todo. El seguro de responsabilidad civil para los patinetes para patinetes eléctricos no entra en vigor el 1 de octubre: es exigible desde el 2 de enero de 2026. Y el certificado de circulación, el documento que acredita que el modelo cumple los requisitos técnicos, es obligatorio desde 2024. Quien circule hoy sin seguro ya está incumpliendo, y las consecuencias van más allá de la multa: en caso de accidente, el conductor responde personalmente de los daños causados, con indemnizaciones que pueden ser muy elevadas.
En sentido contrario, hay una obligación para los patinetes que se anuncia mucho y que todavía no llega. La exigencia de llevar el alumbrado encendido también durante el día se aplaza hasta el 1 de octubre de 2027, igual que otros requisitos técnicos del paquete. Es un año entero de diferencia, y ese matiz se está perdiendo en buena parte de las informaciones que circulan estos días.
Queda por último el nivel municipal, que en la práctica sigue siendo determinante. Las ordenanzas locales regulan cuestiones como el estacionamiento, la velocidad máxima permitida en determinadas vías o el uso de calles concretas, y pueden establecer sanciones propias. La normativa estatal fija el suelo común, pero cada ayuntamiento puede ir más allá, de modo que sigue siendo necesario consultar la ordenanza del municipio en el que se circula habitualmente.
Para quien use patinetes a diario, el resumen práctico cabe en una frase: antes del 1 de octubre conviene comprobar cuatro cosas, que el casco esté homologado, que se tengan al menos 15 años, que el patinete lleve luces funcionando y que exista un chaleco o elemento reflectante a mano. Con eso se evita la mayoría de los 200 euros que la DGT va a empezar a aplicar a partir de esa fecha.