Las emisiones de los ferris en ciudades portuarias como las de Canarias se han convertido en una preocupación creciente para los expertos en medio ambiente. Un nuevo informe publicado por la organización Transport & Environment (T&E) y que el medio portuario Infopuertos revela, afirma que los ferris que operan en ciudades como Barcelona, Dublín o Nápoles generan más contaminación atmosférica tóxica que todos los coches que circulan en esas mismas ciudades.
El estudio analiza el impacto ambiental en Canarias y otras zonas de este tipo de transporte marítimo en Europa y advierte de que muchas embarcaciones utilizan combustibles fósiles altamente contaminantes. Esto provoca emisiones de óxidos de azufre (SOx) que afectan a la calidad del aire en las zonas portuarias y en las ciudades cercanas.
Entre las ciudades analizadas, Las Palmas de Gran Canaria en Canarias, aparece como una de las zonas portuarias más afectadas por este tipo de contaminación. Según el informe, la capital grancanaria ocupa actualmente el segundo lugar en Europa en cuanto a contaminación atmosférica provocada por ferris, solo por detrás de Dublín.
Los ferris generan millones de toneladas de emisiones en Europa
El informe señala que los ferris en Canarias desempeñan un papel esencial en la conexión de muchas islas europeas con el continente. Sin embargo, una gran parte de la flota es antigua y depende de combustibles fósiles que generan un importante impacto ambiental.
Solo en el año 2023, los 1.043 ferris analizados en Europa emitieron aproximadamente 13,4 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO₂). Esta cantidad equivale a las emisiones anuales de alrededor de 6,6 millones de coches.
Barcelona aparece como el puerto europeo responsable del mayor volumen de emisiones de CO₂ procedentes de ferris, mientras que Dublín lidera el ranking de contaminación atmosférica asociada a estos buques. La situación podría cambiar en los próximos años. A partir de 2027 entrarán en vigor nuevas zonas de control de emisiones en el Atlántico nororiental que limitarán la contaminación provocada por los combustibles marítimos.

Con la aplicación de estas normas, algunas ciudades portuarias podrían experimentar cambios importantes en los niveles de contaminación asociados al tráfico marítimo.
La electrificación de los ferris como solución
El informe también plantea una posible solución: la electrificación progresiva de la flota europea de ferris. Según los investigadores, alrededor del 60% de los ferris que operan actualmente en Europa podrían ser eléctricos en 2035.
Además, más de la mitad de ellos serían incluso más baratos de operar que los buques impulsados por combustibles fósiles.
En Canarias y España operan actualmente 91 ferris. De esa flota, el estudio indica que el 78% de los buques ya podrían ser sustituidos por alternativas híbridas o eléctricas desde un punto de vista técnico. Dentro de ese grupo, cerca del 46% de los ferris serían también rentables económicamente si se electrificaran.
Los expertos explican que los ferris son especialmente adecuados para este tipo de transición energética porque suelen operar en rutas cortas y fijas, lo que facilita el uso de baterías eléctricas. La principal barrera para esta transformación es la infraestructura portuaria necesaria para recargar los buques.
“Electrificar los ferris podría reducir drásticamente las emisiones y mejorar la calidad del aire en las ciudades portuarias de Europa”, señala el informe de Transport & Environment.
Según el informe, el 57% de los puertos europeos necesitaría únicamente pequeños cargadores de menos de 5 megavatios para poder abastecer a ferris eléctricos.
En España, sin embargo, algunos puertos presentan necesidades energéticas mayores. Instalaciones como Palma de Mallorca, Valencia, Barcelona o Canarias podrían requerir potencias cercanas a los 30 megavatios y consumos anuales superiores a los 100 gigavatios hora.
Los autores del estudio que afecta a Canarias, consideran que la transición hacia ferris eléctricos podría reducir las emisiones de CO₂ hasta en un 42% y mejorar notablemente la calidad del aire en muchas ciudades portuarias europeas.
“Los ferris deben conectar comunidades, no contaminarlas”, afirmó Bosco Serrano, responsable de combustibles sostenibles de T&E en España.
Según el experto, la electrificación del sector permitiría reducir de forma significativa las emisiones contaminantes y mejorar la calidad del aire para millones de personas que viven cerca de los puertos.