Una croqueta de pescado muy caliente fue la causa de la asfixia que sufrió el británico Darren Hickey, de 51 años, al que dicho alimento le provocó un edema de laringe y posteriormente la muerte por no poder respirar. Según determinó el pasado martes el forense del tribunal de Boltón, Hickey se habría quemado la garganta.

Según apunta la prensa local, uno de los chef del establecimiento que regentaba le pidió que probara el plato que había preparado, pero este estaba muy caliente. No obstante, el ahora fallecido fue enviado a casa tras acudir al hospital, si bien el médico le recomendó que tomara Paracetamol. Poco después, Hickey empezó a asfixiarse y murió.

“Normalmente, vemos este escenario en personas involucradas en incendios domésticos con inhalación de humo, que quema las vías respiratorias, o en accidentes industriales con vapor caliente. El paciente puede verse bien, hablará con usted, pero luego comienza la hinchazón”, dijo Patrick Waugh, el patólogo que realizó su autopsia.