El municipio de Telde, en Gran Canaria, ha sido sacudido por un brutal asesinato que ha estremecido a toda la comunidad. El Juzgado de Instrucción Nº3 de Telde, en funciones de guardia, ha ordenado este martes el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para los dos varones detenidos como presuntos responsables de este crimen ocurrido el pasado 26 de junio. La víctima, un hombre cuya identidad no ha sido revelada por motivos judiciales, fue tiroteado en plena vía pública y falleció en el acto.
La decisión judicial llega tras una investigación que se activó de forma inmediata tras los hechos, y que ha concluido, por el momento, con la detención de los dos sospechosos el pasado sábado en Las Palmas de Gran Canaria. Ambos se negaron a declarar ante la autoridad judicial, pero se les imputa de forma indiciaria los delitos de asesinato, tenencia ilícita de armas y falsedad documental.
Los hechos se produjeron en torno a las 19:20 horas del jueves 26 de junio, en la calle Pío XII del barrio de San José de Las Longueras. Según el testimonio de varios vecinos, el suceso fue tan repentino como violento: se escucharon varios disparos seguidos y luego se vio al agresor huir en un ciclomotor a gran velocidad.
Un asesinato premeditado y a sangre fría que ha conmocionado a Gran Canaria
La brutalidad del asesinato, ocurrido a plena luz del día y en una zona residencial, ha generado consternación entre los residentes y una rápida respuesta de las autoridades. Según el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), las primeras maniobras de reanimación fueron realizadas por agentes de la Policía Nacional con la asistencia remota de un enfermero del Servicio de Urgencias Canario (SUC). Poco después, llegaron al lugar una ambulancia medicalizada y un vehículo de intervención rápida del SUC, que continuaron los esfuerzos para salvar la vida del herido. Sin embargo, todas las maniobras resultaron infructuosas. El fallecimiento fue confirmado en el lugar, a causa de varias heridas por arma de fuego.
A partir de ese momento, se activó el protocolo por delitos violentos. La Policía Nacional puso en marcha un dispositivo de búsqueda intensivo, centrado en el vehículo de huida descrito por los testigos: un ciclomotor. Las pesquisas, apoyadas en grabaciones de cámaras, análisis de huellas y seguimiento de movimientos sospechosos, llevaron finalmente a la localización y detención de los dos presuntos autores el sábado 28 de junio.
El juzgado, tras valorar los indicios aportados por los investigadores, ha considerado que existen pruebas suficientes para decretar prisión provisional sin fianza. La gravedad de los delitos, el riesgo de fuga y la posible destrucción de pruebas han pesado en la decisión judicial.
Este nuevo episodio de violencia armada en Canarias vuelve a poner el foco en el incremento de delitos con armas de fuego en determinados entornos urbanos, así como en la proliferación de armas ilegales. Tanto la Policía Nacional como el propio Ayuntamiento de Telde han expresado su compromiso con reforzar la vigilancia y mejorar los dispositivos de seguridad ciudadana.
La investigación sigue abierta y bajo secreto de sumario, mientras la sociedad canaria sigue intentando digerir un asesinato que, por su frialdad y planificación, parece sacado de una película, pero que ha dejado una víctima real, una familia destrozada y un barrio entero sumido en la inquietud.