Agentes de la Guardia Civil de Tenerife, adscritos al Equipo de Protección de la Naturaleza (EPRONA), investigan a una mujer residente en Granadilla (Tenerife) acusada de un presunto delito de intrusismo laboral-profesional. El caso ha generado un notable interés en la isla debido a la naturaleza de las actividades descubiertas en el establecimiento inspeccionado.
La investigación comenzó cuando los agentes tuvieron conocimiento de que una peluquería canina en Tenerife podría estar desarrollando prácticas no compatibles con su actividad. Tras abrir diligencias, se llevó a cabo una inspección detallada en el local. Durante el registro, se hallaron evidencias de que en el centro se realizaban profilaxis dental a animales sin anestesia, una práctica que, por ley, solo puede ser realizada por veterinarios autorizados y bajo anestesia general.
Además, los agentes encontraron instrumentos y materiales propios de procedimientos clínicos: gasas, vendas, herramientas quirúrgicas e incluso un medicamento de uso exclusivo en humanos. El hallazgo encendió las alarmas, ya que el producto localizado no estaba autorizado para su aplicación en animales.
Intrusismo laboral detectado en Tenerife
El EPRONA solicitó dos informes técnicos para respaldar la investigación. El primero fue remitido al Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, el cual certificó que el fármaco encontrado no era apto para uso veterinario. El segundo informe fue elaborado por un facultativo veterinario colegiado, que ratificó el intrusismo laboral, confirmando que los procedimientos detectados solo pueden ser llevados a cabo por veterinarios titulados.
La Guardia Civil de Tenerife concluyó que se estaban realizando prácticas ilícitas en el establecimiento y procedió a investigar a la responsable como presunta autora de un delito de falsedades vinculado al ejercicio de una profesión sin la titulación reglada necesaria. Paralelamente, se interpusieron tres denuncias administrativas: una por sanidad y protección animal, otra por uso indebido de medicamentos y una tercera por actividades clasificadas sin autorización.
La situación ha generado preocupación entre los colectivos veterinarios de Tenerife, que han recordado la importancia de garantizar que procedimientos clínicos en animales sean realizados exclusivamente por profesionales capacitados. También se ha subrayado el riesgo que suponen para la salud de las mascotas las intervenciones llevadas a cabo por personal no cualificado.
Actualmente, la investigación en Tenerife continúa abierta mientras se analiza toda la documentación incautada durante la inspección. Las autoridades han señalado que este tipo de actuaciones ponen de relieve la necesidad de controles más estrictos para prevenir prácticas ilegales que pueden poner en riesgo tanto a los animales como a los propietarios que confían en estos servicios.
La Guardia Civil ha reforzado su mensaje de alerta a la ciudadanía de Tenerife: antes de acudir a cualquier servicio relacionado con la salud animal, es imprescindible verificar que los centros y profesionales cuentan con las certificaciones adecuadas. De este modo, se garantiza el bienestar de las mascotas y se evitan consecuencias derivadas de la negligencia o el intrusismo profesional.