Saltar al contenido
sábado, 12 de septiembre de 2026 · 23:03 · Canarias
Eclipse 12 agosto

¿Te puedes quedar ciego por mirar el eclipse? Lo que de verdad ocurre en el ojo, según los oftalmólogos

La cicatriz que no se borra: qué deja en la retina mirar el eclipse sin protección

Ceguera al ver el eclipse solar
Eclipse en Canarias · Agencias

La pregunta se repite estos días con el eclipse en Canarias y merece una respuesta precisa, ni alarmista ni tranquilizadora de más. Mirar un eclipse sin protección homologada no suele provocar ceguera total. Lo que puede provocar es algo distinto y, en los casos graves, igual de definitivo: una mancha ciega permanente justo en el centro del campo de visión, la zona con la que leemos, conducimos y reconocemos una cara.

Y hay un detalle que explica por qué un eclipse es más peligroso que un día soleado cualquiera. Como la luminosidad ambiental disminuye, la pupila permanece más dilatada de lo normal, lo que facilita que una mayor cantidad de radiación alcance el interior del ojo. A eso se suma que la retina carece de receptores del dolor: nada avisa mientras el daño se está produciendo al ver el eclipse.

Dos lesiones muy distintas: la quemadura que se cura y la que no

Conviene separarlas, porque se confunden constantemente y su pronóstico no tiene nada que ver.

La primera afecta a la superficie del ojo y se llama queratitis actínica. Es una quemadura de la córnea que provoca enrojecimiento, lagrimeo, sensación de arenilla y molestia intensa. Es la más frecuente a corto plazo y también la más benigna: el epitelio corneal suele regenerarse en 24 a 72 horas. El tratamiento es conservador, con lubricación intensiva mediante lágrimas artificiales, analgésicos por vía oral, evitar lentes de contacto y proteger los ojos de nuevas exposiciones hasta la resolución del cuadro.

La segunda es la que preocupa de verdad y se llama retinopatía solar. Aquí el daño no está en la superficie sino en el fondo del ojo, concretamente en la mácula, la región de la retina responsable de la visión de máxima precisión. La radiación de onda corta desencadena la liberación de radicales libres que lesionan los fotorreceptores por un mecanismo fotoquímico, al que se suma un componente térmico, ya que la melanina del epitelio pigmentario absorbe la energía y eleva la temperatura del tejido.

Algunos autores sitúan el umbral de daño retiniano en torno a los 90 segundos de exposición directa, aunque la gravedad depende de varios factores: el tiempo de observación, la intensidad de la radiación recibida, el uso o no de protección homologada y la susceptibilidad individual de cada persona.

Los síntomas no aparecen en el momento al ver el eclipse. Pueden tardar entre una y doce horas, lo que significa que quien mire el eclipse esta tarde en Canarias podría no notar absolutamente nada hasta la madrugada o hasta el día siguiente.

Qué queda después del eclipse: de la recuperación completa a la cicatriz macular

La evolución de la retinopatía solar es variable, y ahí está la clave del asunto. En muchos casos la visión mejora progresivamente durante las semanas o meses posteriores, pero no siempre se recupera por completo.

En la forma leve o aguda, el tejido conserva capacidad de recuperación y el cuadro puede resolverse en días o semanas. En la forma crónica o persistente, resultado de una exposición severa que ha provocado la muerte celular de los fotorreceptores, el tejido ya no puede regenerarse. Se forma entonces una cicatriz macular o un agujero lamelar, y las secuelas son permanentes: un déficit visual que no puede corregirse ni con gafas ni con cirugía. En el seguimiento oftalmológico, esa zona presenta una atrofia característica claramente visible.

Si aparece un agujero macular de espesor completo, el caso se maneja como una complicación estructural y puede requerir valoración quirúrgica especializada. Las secuelas descritas con mayor frecuencia son el escotoma central o paracentral residual, la distorsión visual y la persistencia de defectos en la retina externa detectables mediante tomografía de coherencia óptica, la llamada OCT, incluso cuando la agudeza visual del paciente ha mejorado.

Ese último matiz es importante y explica por qué el autodiagnóstico no sirve. Se ha documentado algún caso con agudeza visual casi normal y, sin embargo, daño estructural visible únicamente con técnicas de imagen avanzadas. Que uno lea bien la carta de letras no significa que la retina esté intacta.

Sobre el tratamiento, la respuesta es incómoda pero unánime: no existe. No hay terapia capaz de reparar las células destruidas, los corticoides no suelen resultar útiles y el manejo se limita a observación, cuidados de apoyo y, si el déficit persiste, ayudas de baja visión. Los especialistas manejan además una referencia temporal orientativa: si la visión no ha vuelto pasados seis meses, es probable que ya no se recupere.

Hay también un efecto a largo plazo que suele quedar fuera del debate. La exposición acumulativa a la radiación ultravioleta del eclipse se relaciona con un mayor riesgo de desarrollar cataratas, degeneraciones de la superficie ocular como el pterigión y determinadas lesiones de la conjuntiva y los párpados.

Las señales que obligan al ver el eclipse a acudir al oftalmólogo son concretas: pérdida de visión, dolor intenso persistente, síntomas que no mejoran en las primeras 24 horas, aparición de un escotoma central, metamorfopsias, es decir, ver deformadas las líneas rectas, o disminución mantenida de la agudeza visual. La recomendación es no demorar la valoración, aunque se hubiera usado protección.

Y el recordatorio que en Canarias marca la diferencia respecto al resto de España: aquí el eclipse es parcial, de modo que las gafas homologadas con norma ISO 12312-2 y marcado CE no se retiran en ningún momento entre las 18:56 y las 20:45. La excepción de la totalidad solo existe dentro de la franja peninsular, y el archipiélago queda fuera de ella.

Boletines exclusivos

Elige los que quieras recibir. Sin spam, baja en un clic.

Canarias

Canarias

Diario Sólo para suscriptores

Lo esencial del archipiélago cada día. Sucesos, política regional, sociedad y cultura canaria.

Opinión

Opinión

Semanal Sólo para suscriptores

Las firmas más relevantes del periódico, en tu correo cada semana.

Mundo

Mundo

Semanal Sólo para suscriptores

Las claves de la actualidad nacional e internacional, contadas desde Canarias.

Viajes

Viajes

Mensual Sólo para suscriptores

Reportajes de viaje, rincones secretos del archipiélago y escapadas premium.

Espacio

Espacio

Mensual Sólo para suscriptores

Ciencia, exploración espacial y los descubrimientos del IAC contados con rigor.