Médico. Pixabay
Médico. Pixabay

Esta es una de esas buenas noticias que también debemos publicar en los medios de comunicación. Todo ocurrió en el hospital de Derby, en Reino Unido.

Allí ha pasado Jospeh Cullen, de 29 años, los últimos tres meses de su vida, ya que tuvieron que los médicos tuvieron que inducirle un coma para salvar su vida. Dos días antes, su pareja, Billie Smith, se había enterado de que iban a ser papás, según informó <em>RT</em>.

Cullen acudió al citado hospital aquejado de los síntomas similares a la gripe. Más allá de curarse, la dolencia fue a más: sus piernas no le respondían y los médicos advirtieron una inflamación en su cerebro.

En marzo del 2018, Joseph Cullen se desmayó en su casa tras sufrir síntomas similares a la gripe y fue trasladado a un hospital de Derby (Reino Unido), donde su salud se deterioró rápidamente. Sus piernas se habían paralizado y su cerebro sufría una inflamación, según relata <em>RT</em>.

Sometido a varias pruebas, entre ellas una resonancia y los análisis correspondientes, los facultativos no lograron hallar el motivo de la enfermedad de Jospeh, por lo que fue necesario la colaboración de otros centros sanitarios de Suecia y Estados Unidos. Una vez examinadas las muestras, se demostró que el paciente padecía de encefalitis autoinmune.

Las malas noticias se sucedían en el seno familiar. Los doctores indicaron que, una vez inducido el coma, Cullen podría no despertar e incluso habría riesgo de que falleciera.

Afortunadamente, Joseph despertó y se llevó la mejor noticia que podía recibir: iba a ser padre.