La amenaza de un incendio forestal en Canarias en plena temporada de alto riesgo ha sido contenida gracias a la intervención ciudadana y a la rápida actuación de la Guardia Civil en el municipio de Moya, en el norte de Gran Canaria. Un hombre fue detenido tras ser sorprendido en dos ocasiones mientras presuntamente prendía fuego a la vegetación junto a la carretera GC-75, concretamente en el kilómetro 18, en las inmediaciones de un espacio natural protegido.
Los hechos ocurrieron el pasado 7 de julio e Canarias, cuando un grupo de vecinos que circulaba por la vía observó cómo un contenedor de plástico ardía en un apartadero. A tan solo diez metros del fuego, vieron a un hombre fumando apoyado en una valla metálica, sin mostrar ninguna intención de intervenir para apagar las llamas ni alertar a los servicios de emergencia. Su actitud pasiva, sumada a su cercanía con el punto de ignición, despertó las sospechas de los testigos, quienes decidieron actuar por su cuenta mientras otros vecinos trataban de apagar el fuego con cubos de agua.
El sujeto, lejos de colaborar, se alejó caminando tranquilamente por la carretera en dirección descendente. Los vecinos decidieron seguirlo en su vehículo y, poco más adelante, lo encontraron agachado en un talud, encendiendo fuego a la maleza de forma intencionada. Al increparlo, el hombre apagó las llamas y se marchó rápidamente del lugar, intentando evitar un nuevo enfrentamiento. Esta acción determinante por parte de los ciudadanos permitió alertar con precisión a los cuerpos de seguridad, que lograron localizar al sospechoso poco después en el casco urbano de Moya en Canarias.
El incendio en Canarias fue evitado gracias a la rápida actuación de los vecinos
La palabra incendio ha vuelto a convertirse en una de las grandes preocupaciones en las zonas rurales y forestales de Gran Canaria, especialmente durante estos meses en los que las condiciones meteorológicas agravan cualquier conato. El mismo día de los hechos, la isla se encontraba bajo alerta por riesgo de incendios y prealerta por vientos fuertes, lo que aumentaba exponencialmente las posibilidades de una catástrofe ambiental si las llamas se hubieran propagado en Canarias.
Una patrulla del Puesto Principal de Santa María de Guía localizó al individuo, que presentaba signos evidentes de embriaguez. Al ser preguntado por lo ocurrido, negó su implicación y aseguró que caminaba desde Fontanales sin haber “quemado ningún contenedor”. Sin embargo, los testimonios y la vigilancia vecinal aportaron indicios sólidos que permitieron a los agentes proceder con la detención.
Ese mismo día, efectivos del SEPRONA de Canarias y la Brigada de Investigación de Incendios Forestales (BIIF) del Cabildo de Gran Canaria inspeccionaron la zona afectada. Se trata de un entorno incluido en el mapa de espacios naturales protegidos, cuya conservación es prioritaria y donde cualquier acción incendiaria puede poner en riesgo no solo la flora y fauna, sino también la seguridad de los residentes cercanos.
La BIIF, en colaboración con el SEPRONA, está elaborando un informe técnico en el que se evaluarán los daños potenciales, el nivel de riesgo y las consecuencias medioambientales derivadas de esta tentativa de incendio. Las diligencias ya han sido puestas a disposición del Juzgado de Guardia de Santa María de Guía y de la Fiscalía de Medio Ambiente, que determinarán los cargos a los que podría enfrentarse el detenido.
Este suceso en Canarias pone de manifiesto la importancia de la colaboración ciudadana y la vigilancia activa durante los meses de verano, cuando cualquier chispa puede convertirse en una tragedia. La rápida actuación de los vecinos y la pronta respuesta de las autoridades evitaron lo que pudo haber sido un nuevo desastre ecológico en uno de los enclaves más verdes de la isla.