Recuerdo haber leído, hace ya tiempo que Winston Spencer Churchill, en la Rueda de Prensa posterior a perder las elecciones, tras ser un victorioso ganador de la II Guerra Mundial y artífice de la ONU y un largo etc. Un sarcástico periodista le pregunto: ¿Qué dirá la historia de este hecho, que hoy ha ocurrido, con respecto a su persona? El “Sir” que fumaba puros elaborados en la isla de La Palma (Canarias) contesto con rotundidad: Es algo que tengo pensado, me dedicare a escribir la historia… Poco tiempo después publico “Sus Memorias” en seis volúmenes que fue traducido en varios idiomas, dio la vuelta al mundo y le ayudo a ganar las siguientes elecciones.
¿Por qué alguien que había arriesgado tanto se ahogó en las urnas? Pues porque, efectivamente, el Partido Conservador no estuvo a la altura de las circunstancias y porque los laboristas, que estaban integrados en el gobierno de unidad nacional presidido por Churchill, no padecieron el desgaste de la guerra. Fue la figura de Primer Ministro ante la sociedad británica, la que se quemo o fue directamente al partido que representaba, al que le dieron ese primer varapalo que a los 6 años, supo desviar la primera intención contra el partido.
Dejemos a los ingleses con estas reflexiones y vengamos a España, donde me inquieto al leer las encuestas, publicadas sobre los resultados que podrían darnos, unas nuevas elecciones. Con todos mis respetos a los sociólogos y a su trabajo. Me veo en la obligación de hacerles esta pregunta: ¿Cuánta “cocina” tienen y cuanta intencionalidad ocultan, cargan los resultados? La respuesta me la encontré es estas frases de Charles-Maurice Talleyrand. “Lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible.” Permítame además, otra frase del mismo autor, con mucha mas enjundia, que ha de venir al pelo. “Nadie puede sospechar, cuántas idioteces políticas se han evitado, gracias a la falta de dinero.”
Desde hace días, más concretamente desde el 20D vivo, con la impresión de que todo esto, tenia que tener un final y pienso que ya ha llegado al tope del recorrido. Sánchez a estas alturas de su comedia, por muy egocéntrico que sea, se ha tenido que topar, con su propia realidad. Nunca, jamás estuvo en el ánimo de los social-liberales, llegar a ningún acuerdo de gobierno con los de Podemos. Podemos, entiendo que tampoco, pero por otra razón muy distinta, no se puede mezclas agua y aceite, he dicho en otras ocasiones y me reitero, pues si tras el 15-M, la filosofía política de estos, los indignados de este país, es un nuevo paradigma, no lo van a malgastar, pactando con los que hasta hace poco eran “casta” y para más entender, en Europa ha surgido un nuevo movimiento de indignados, como lo que hace años se vivió en las plazas de España. Advierto, que era necesario, explorar todas las opciones posibles, pero el recorrido ha tocado a su fin. El escenario de unas nuevas elecciones, es un escenario, que en realidad, estaba marcado desde diciembre del pasado año. Veamos, por un lado, no olvidemos el Gran Pacto, objetivo que se abrirá, tras las próximas elecciones, el obstáculo será sustituido. Por otro lado, Podemos ve un positivo viento de cola que se hace ostensible, en toda su excelsitud, con las corrientes de aire fresco, que se han ido colando desde Europa, no solo Francia, sino Bélgica, Holanda y en la propia Alemania corazón del Euro. Leia estos días, de un destacado militante de esa organización, “…hemos hecho todo lo humano y lo divino por cambiar esta situación, pero es imposible, el resultado electoral marcará el futuro y éste es desde luego halagüeño, no me cabe duda.” También otro, me manifestó la voluntad de un acuerdo con IU. Obviamente contradice las encuestas que he leído estos días atrás.
Ahora toca quitarse las mascaras y presentarse ante el público en busca del aplauso. El eco del aplauso será la noche del recuento y ahí el bipartidismo tiene una “ley electoral” encolerizadamente trilera y golfa. Pero lo importante que yo alcanzo a vislumbrar es que el nuevo paradigma, está en marcha y la mejor prueba está, en los disparates del responsable máximo de Interior… viendo financiaciones donde no las hay y denunciando lo que solo es fruto de una desesperación. Pasó a paso… Golpe a golpe.
Cecilio Urgoiti
