
La Asociación de Luchadores Canarios (Alca) realizó el pasado viernes un encuentro en el Parlamento de Canarias en el que tomaron parte unas treinta personas, entre ellas puntales y luchadores en activo, mandadores, directivos y exluchadores, así como la directiva de Alca encabezada por su presidente Sergio Hernández. El diputado regional Grupo Parlamentario Podemos, Paco Déniz, ejerció de anfitrión ante otros políticos como Francis Hernández o Chani Martín. Fueron invitados a participar otros Grupos políticos con representación en la Cámara pero declinaron este ofrecimiento.
Al final de la reunión se leyó un manifiesto por la lucha canaria en la que “solicitamos del Parlamento canario, y de todas las instituciones de nuestro país que esta realidad deportiva y cultural esté en la agenda de las políticas en todos los ámbitos de acción institucional posibles. Son momentos delicados los que estamos padeciendo, no puede ser que todo un patrimonio vivo languidezca constantemente por la consideración de la lucha canaria como algo meramente simbólico, como una anécdota del pasado. Nos negamos a eso, y reclamamos una mayor preocupación y responsabilidad institucional con nuestro deporte vernáculo, que se traduzca en una mayor consideración social de quienes la practican, de nuestra cultura y, por lo tanto, de nuestra comunidad canaria. Necesitamos que se desarrollen políticas encaminadas al logro de estos objetivos, y creemos que hay el suficiente consenso para lograrlo”.
“La lucha es de todo el pueblo, y es ese pueblo, sobre todo sus clases populares y campesinas, quien lo ha mantenido hasta nuestros días sabiendo adaptarlo a las circunstancias y preservándolo como práctica deportiva y social”. Además, consideraron que “el apoyo institucional no es suficiente. Y eso es vital, pues la única manera de supervivencia de nuestro acervo es que su proceso de institucionalización lo convierta en un patrimonio vivo al servicio, uso y disfrute de la gente. Un pueblo que no institucionaliza sus manifestaciones culturales y deportivas, adaptándolas a los tiempos y manteniéndolas vivas como recurso de la comunidad en la que están insertas, corre el riego de diluirse en el tiempo. No queremos que la lucha termine en un museo, queremos que se mantenga viva, en las escuelas, en los terreros, en las competiciones, en los medios de comunicación”.
El texto íntegro de es el siguiente:
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DECLARACIÓN POR LA LUCHA CANARIA
La lucha canaria es un deporte vernáculo, una creación de nuestra cultura, de nuestro pueblo, y que nos define como tal. Es, además, un ejemplo y símbolo de la capacidad de nuestra gente para mantener vivastradiciones de nuestros antepasados, superando obstáculos,competencias y desconsideraciones de todo tipo en un mundo mal globalizado.
La lucha canaria es de todo el pueblo, y es ese pueblo, sobre todo sus clases populares y campesinas, quien lo ha mantenido hasta nuestros días sabiendo adaptarlo a las circunstancias y preservándolo como práctica deportiva y social de nuestro país, manteniendo su base y práctica original durante siglos.
Es nuestro deporte un símbolo de nobleza, de superación, de solidaridad con innumerables muestras de apoyo a todo tipo de causas sociales. Es un deporte matriz que ha nutrido otras disciplinas deportivas con excelentes resultados en el ámbito internacional. Un deporte que ha facilitado innumerables intercambios culturales. Es decir, es un deporte vivo, dinámico y referencial para muchos pueblos y muchísima gente. Y queremos que siga vivo y que siga cohesionando a nuestra sociedad isleña.
A pesar de todo ello, los aquí reunidos consideramos que el apoyo institucional no es suficiente. Y eso es vital, pues la única manera de supervivencia de nuestro acervo es que su proceso de institucionalización lo convierta en un patrimonio vivo al servicio, uso y disfrute de la gente. Un pueblo que no institucionaliza sus manifestaciones culturales y deportivas, adaptándolas a los tiempos y manteniéndolas vivas como recurso de la comunidad en la que están insertas, corre el riego de diluirse en el tiempo. No queremos que la lucha termine en un museo, o que sea un acontecimiento anual que sólo sirva para regocijo estéril. Queremos que se mantenga viva, en las escuelas, en los terreros, en las competiciones, en los medios de comunicación. Queremos que sirva de escenario donde nos identifiquemos como pueblo, que nos revalorice y nos dignifique, queremos una mayor consideración institucional y social hacia esta parte tan importante del ser canario.
Por todo ello solicitamos del parlamento canario, y de todas las instituciones de nuestro país que esta realidad deportiva y cultural esté en la agenda de las políticas en todos los ámbitos de acción institucional posibles. Son momentos delicados los que estamos padeciendo, no puede ser que todo un patrimonio vivo languidezca constantemente por la consideración de la lucha canaria como algo meramente simbólico, como una anécdota del pasado. Nos negamos a eso, y reclamamos una mayor preocupación y responsabilidad institucional con nuestro deporte vernáculo, que se traduzca en una mayor consideración social de quienes la practican, de nuestra cultura y, por lo tanto, de nuestra comunidad canaria. Necesitamos que se desarrollen políticas encaminadas al logro de estos objetivos, y creemos que hay el suficiente consenso para lograrlo.
Archipiélago Canario 6 de mayo de 2016
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