La lucha canaria salió del Archipiélago para, por primera vez en su historia, celebrar ayer una luchada oficial que abarrotó la plaza de Callao, en pleno corazón de Madrid, donde se esparcieron 24 toneladas de arena volcánica. Con un terrero dibujado al detalle, con graderíos portátiles y arena volcánica procedente del Cumbre Vieja (La Palma), que erupcionó por última vez en 2021, la primera luchada oficial en la Península marcó un punto de inflexión en la proyección exterior de este deporte vernáculo. “No es casualidad que hayamos escogido Madrid para trasladar esta cita, en pleno centro de la capital y con este terrero, para reivindicar lo que somos y para sentir el orgullo de quienes somos más allá de Canarias”, resaltó el presidente autonómico, Fernando Clavijo. La plaza de Callao fue invadida desde media tarde por curiosos, turistas y, sobre todo, muchos canarios. Algunos lucían sus trajes típicos de las islas, ondeaban banderas y coreaban con emoción cada agarre, mientras la arena negra bajo los pies de los luchadores transformaba el centro madrileño en un rincón de Canarias. El enfrentamiento estuvo muy disputado, entre dos equipos que en la liga canaria comparten podio y que luchaban por acceder a la final a cuatro del Torneo Disa Gobierno de Canarias de Primera Categoría masculina. El Saladar de Jandía, tercero en la clasificación liguera, se impuso por 12-10 al Candelaria de Mirca, segundo. Esta luchada, en el marco del Día de Canarias y bajo el lema Orgullo en quienes somos, no solo reafirmó el carácter simbólico de la lucha canaria como “seña de identidad del pueblo isleño”, sino que también marcó un paso clave en su internacionalización y su proyección cultural fuera de la región.
La aerolínea Binter trasladó a los equipos participantes en la luchada organizada por la Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes dentro del programa con motivo del Día de Canarias el 30 de mayo. En declaraciones a los medios de comunicación, Poli Suárez celebró que esta jornada sirva para representar a esos “más de dos millones de canarios que trabajan, luchan, y bregan cada día” por mantener viva la historia, las tradiciones y, sobre todo, por “generar ilusión de futuro”.
Por la mañana, Madrid se convirtió en epicentro de la cultura y tradiciones isleñas con la VIII Romería Canaria, una iniciativa de Roberto Miño, de la Casa de Canarias, en colaboración con la Viceconsejería de Presidencia del Gobierno de Canarias. Un acto institucional en la catedral del Redentor precedió al recorrido por las calles de la capital. Artistas como Caco Senante, Pepe Benavente y Besay Pérez que deleitaron a los presentes con su voz.





