La Laguna Tenerife cayó con rotundidas ante el Gran Canaria en el que a los aurinegros no les salió nada, dejando muy malas sensaciones sobre el parqué de la isla vecina.
Fran Guerra fue descalificado, el Canarias, completamente superado… Pocas cosas se pueden sacar positivas de este derbi canario en el bando aurinegro.
Igualdad… en el marcador
Respondió bien La Laguna Tenerife después de una buena salida local (4-6) agarrándose a Patty Mills (10-12) como el Granca lo hacía con Brussino.
Una canasta de Wong puso la máxima diferencia a favor de los amarillos (19-14) hasta llegar a un 14-2 para el 22-14.
El 26-21 final dejaba las cosas relativamente igualdas, aunque la defensa de La Laguna Tenerife no era la mejor.
La Laguna Tenerife, superado
Los locales continuaron más acertados en el arranque del segundo cuarto (33-21) tras un rápido parcial de 7-0.
El Gran Canaria desbordaba a La Laguna Tenerife una y otra vez, tanto por su intensidad como por su gran puntería. En menos de 14 minutos, los amarillos habían puesto el 39-26.
El equipo del Ché Grcía era dueño y señor del encuentro, superando al Canarias casi en cada acción (49-31).
El 57-41 del descanso parecía dejar sentenciado el duelo.
El Granca no afloja
Intercambio de canastas tras el paso por los vestuarios (62-50) pero, rápidamente, el Gran Canaria volvió a tomar ventaja (66-50). Los amarillos pudieron dudar en algún momento, pero, a base de las acciones de Wong, volvieron a marcar distancias (72-54).
A falta de diez minutos, todo estaba decidido (79-61).
Último cuarto
Una descalificante a Fran Guerra fue el mejor ejemplo de lo que estaba ocurriendo sobre el parqué grancanario. Todo ello llevó el partido al 87-63. El compromiso no solo estaba decidido, sino que las sensaciones que transmitía La Laguna Tenerife eran muy, muy malas.
Hasta el final, los amarillos olieron sangre y acabaron doblegando por 102-83 a un La Laguna Tenerife desconocido por momentos.





