después del parÉntesis

Encuestas

Lo que las encuestas dicen es que habrá zarpazo de Podemos-IU y que la mayoría del PP está en peligro.

Lo que las encuestas dicen es que habrá zarpazo de Podemos-IU y que la mayoría del PP está en peligro. Eso causa pavor a la derecha, a las grandes empresas españolas, a la OTAN y al conservadurismo de la UE. Si así ocurriera, se confirmaría que los votantes españoles se arriman al llamado populismo. Por un lado, son libres de decidir y los asiste su consecuencia. Nada que alegar; la democracia se sustancia con democracia. Por otro, cabe sospechar. Si los electores españoles optan por semejantes siglas es porque algo funciona mal: la imagen que los partidos consolidados (PP, PSOE) transmiten, las acciones del actual Gobierno o eso que se llama Europa, un requisitorio de euros más que de solvencia, justicia impar, ética en su condición y desarrollo en igualdad como sustento. Lo que se votaría es más esos arreglos que lo que significa Podemos-IU; incluso que (pese al trabajo y los esfuerzos) Ciudadanos sea creíble. Confunde esa contundencia, de todas formas. Por cinco razones. La primera: hay una encuesta que dice que el 40% de los votantes de IU no le daría su confianza tras la alianza vista.

IU es una entidad política con historia (desde el PCE) e ideológicamente imprescindible para España. El discurso de Cayo Lara en su despedida confirma la segunda: en la abstención prevista de los jóvenes, que son la piedra angular de Podemos. La tercera: en las pasadas elecciones Podemos le robó adeptos al PSOE por ser de izquierdas y consecuentes. Con la actuación de Pablo Iglesias en los últimos meses no creo que tengan razones para repetirlo. La cuarta: se constata que los votantes españoles (frente a la Gran Bretaña, Francia, Alemania o Austria) abominan de los extremos. Ni la ultraderecha (Falange o Vox) han tenido reconocimiento parlamentario, ni la izquierda más izquierda se ha movido con demasiada solvencia. La quinta: se busca presidente; cuestión de imagen. ¿Presidente con coleta? Ahora Iglesias adula al PSOE porque se siente con fuerzas para ponerle sobre la mesa el Gobierno que ideó en la campaña anterior. Si el PSOE se mueve por ese camino desaparecerá, que es lo que añora Podemos. Luego, ni por un lado ni por el otro ese pacto se producirá. ¿Qué queda? Acaso un Gobierno en minoría y muy inestable del PP, porque no habrá terceras elecciones; ni se les permitiría ni se lo permitirán. O lo que es lo mismo: España en un decir con los negociadores que hemos descubierto. El tributo de esta democracia. Es decir, más vale que Dios nos coja confesados.

TE PUEDE INTERESAR