superconfidencial

Noches del Mencey

Ernesto Lecuona murió en el hotel Mencey el 29 de noviembre de 1963. Pero en la bonita placa en relieve, colocada en una pared del hotel, costeada por El Corte Inglés, se obvia este dato

Ernesto Lecuona murió en el hotel Mencey el 29 de noviembre de 1963. Pero en la bonita placa en relieve, colocada en una pared del hotel, costeada por El Corte Inglés, se obvia este dato. Y sólo se dice en ella que el compositor cubano, hijo de canario, habitó en varias ocasiones en el establecimiento. Alfredo Kraus cantó Siempre en mi corazón, acaso la más bella melodía del autor de Noche de ronda. He pasado, en los últimos días, algunos ratos en el hotel Mencey, en donde viví dos años inolvidables y tuve el placer de escribir parte de la historia de ese hotel en un elegante libro editado por Iberostar, la cadena que lo explota. Al sabor del Sambuca con granos de café escucho, sin querer, al tenor grancanario Alfredo Kraus interpretar la famosa melodía de Lecuona. El Mencey evoca épocas muy bellas de mi vida, en algunas ocasiones de soledad. En 1942, la canción White Christmas evitó que Siempre en mi corazón se llevara un Óscar, pero a Lecuona esto le dio igual. Los genios desprecian los premios en muchas ocasiones. Con razón dicen mis lectores que los sorprendo todos los días, que nunca averiguan de qué voy a escribir al día siguiente. Lecuona nació en Cuba en 1895 y murió en el Mencey en 1963. Hay genios que habitan en hoteles y que mueren en ellos, como Julio Camba, que hizo del Palace madrileño su santuario. Sentado el otro día en la terraza del Mencey, pregunté a unos amigos que me acompañaban: “¿Habrá algo más bello que este hotel?”. Será muy difícil encontrarlo. Sonaba Siboney en la megafonía; lo juro.

TE PUEDE INTERESAR