La corrupción pública ha adquirido en este tiempo una dimensión preocupante. La percepción ciudadana en algunas partes de España es alarmante. La UE en 2014, a través de la Comisaría de Justicia e Interior, señaló que junto a la financiación de los partidos políticos y al urbanismo, la contratación pública es la principal causa de la corrupción. En 2015, con ocasión de unas recomendaciones al Reino de España en materia de reforma administrativa, la UE nos advirtió de que debíamos reforzar los sistemas de supervisión en materia de contratación pública.
En concreto, el informe de la UE al que nos referimos alude a que en los últimos tiempos han crecido desproporcionadamente las irregularidades cometidas en el campo de la contratación pública. Las más frecuentes atañen a las modificaciones – reformados- ilegales de los contratos, el uso fraudulento de los sistemas de contratación negociados sin publicidad y al recurso abusivo de los procedimientos de urgencia.
Según este informe de la UE, no hace falta concurso si se contratan obras por una cuantía inferior a los 200.000 euros o para servicios o suministros por debajo de los 60.000 euros. Además, se constata, el constante fraccionamiento de los contratos para eludir la publicidad.
En 2014 la Unión Europea aprobó un nuevo paquete de directivas en materia de contratación pública que España debe trasponer a pesar de haberse agotado los plazos establecidos. Se trata de una buena oportunidad para modernizar los procedimientos de contratación y dotarlos de mayores dosis de objetividad y racionalidad. El dinero público es de todos los españoles y debe ser utilizado al servicio objetivo del interés general. Para que los ciudadanos dispongamos de servicios y obras públicas de calidad que permitan el mejoramiento de las condiciones de vida de todos. No puede ser que despilfarremos tantos miles de millones de euros cuándo existen necesidades sociales acuciantes e imperiosas que precisan de medios y fondos crecientes. No, no puede ser.
@jrodriguezarana
Catedrático de derecho administrativo.
