
La defensa de los sobrinos de Nicolás Maduro detenidos y acusados de conspirar para traficar 800 kilogramos de cocaína a Estados Unidos dice que son “demasiado estúpidos” como para ser narcotraficantes. Los fiscales, en cambio, afirman que “creían que eran tan poderosos que podían trasladar casi una tonelada de cocaína de un aeropuerto a otro sin ser detenidos”. Con esos argumentos ha comenzado en una corte federal en Nueva York el juicio contra Efraín Campo Flores (30) y Franqui Francisco Flores de Freitas (31), informa hoy EL ESPAÑOL.
El gobierno venezolano ha guardado silencio ante el escándalo desatado desde finales de 2015. Cilia Flores, diputada y primera dama, dijo a principios de este año que sus sobrinos fueron secuestrados por autoridades de Estados Unidos, pero se negó a ahondar en el tema para no perjudicar el proceso.
Por su parte, el secretario ejecutivo de la Mesa de Unidad Democrática (MUD), Jesús ‘Chúo’ Torrealba, ha reclamado este martes información al Gobierno sobre el juicio. “Tenemos derecho a saber lo que ocurre en Nueva York. Dos familiares del entorno presidencial están siendo juzgados”, ha dicho el líder de la coalición opositora en su programa de radio semanal, La Fuerza es la Unión.
La Fiscalía les acusa de “conspirar” para introducir y distribuir droga en Estados Unidos, cargos por los que podrían enfrentarse a cadena perpetua y por los que se han declarado inocentes, aunque permanecen en prisión sin fianza.
De acuerdo con la versión del Ministerio Público, se sirvieron de sus conexiones políticas para usar un aeropuerto venezolano desde el que enviar la droga a Honduras, la última escala antes de que la mercancía llegara a su destino final.
Las autoridades estadounidenses afirman que uno de los objetivos de Flores y Campo era conseguir el dinero necesario para contrarrestar el flujo económico que el Gobierno de Maduro sospechaba que Estados Unidos había entregado a la MUD antes de las elecciones parlamentarias del pasado 6 de diciembre.
En estos comicios legislativos el ‘chavismo’ sufrió su primera derrotar en 14 años y perdió el control de la Asamblea Nacional a favor de la MUD. Este giro ha provocado una crisis política que aún hoy está por resolver.
VENEZUELA Y EL ‘NARCO’
Este caso podría dinamitar la relación entre Estados Unidos y Venezuela, que ha acusado insistentemente a su vecino del norte de lanzar una campaña internacional para desprestigiar al Gobierno de Maduro y propiciar su caída.
El vicepresidente del gobernante PSUV, Diosdado Cabello, acusó a las autoridades estadounidenses de “secuestrar” a Flores y Campo, mientras que el Departamento de Estado ha subrayado que su detención obedece “estrictamente” a un “asunto de seguridad”.
La prensa internacional ya vinculó al que fuera presidente de la Asamblea Nacional con un cártel encargado de introducir droga en Estados Unidos. El ex jefe parlamentario ha demandado a varios medios de comunicación por este motivo.
Según el Departamento de Estado, más de la mitad de la cocaína producida en Colombia se trafica a través de Venezuela hacia Europa y Estados Unidos, en medio de lo que ha descrito como un “ambiente permisivo y corrupto”.





