Fernando Clavijo estuvo el miércoles pasado trajinando con su teléfono móvil en la sede de Presidencia del Gobierno, en Gran Canaria. Abrió el WhatsApp y pulsó añadir a contactos. Y la aplicación preguntó: ¿añadir contacto o agregar a un contacto existente? Añadir contacto, tecleó Clavijo. Se ha añadido a contactos. Dio a la tecla actualizar y allí apareció en el WhatsApp. Creado nuevo grupo: Brother Donald.
-Hola Donald-, tecleó Clavijo-, ya tenemos WhatsApp.
-Querrás decir guasop-, respondió Donald.
-Aquí decimos WhatsApp.
-Perdona, es que mi traductor es mexicano y allí le dicen guasop. Tengo que construir ese muro rápido.
-Bueno, verás, necesito tu ayuda para saber cómo has hecho para privatizar la asistencia sanitaria-, solicitaba Clavijo.
-Eso es fácil-, estaba respondiendo Donald cuando apareció en el grupo Clavijo ha añadido a Baltar.
-¿¡Tienes un negro en tu Gobierno!?, preguntó escandalizado Donald.
-Baltar, es Baltar no Baltazar, respondió con rapidez Clavijo.
-Hola presidente, saludó Baltar.
-Como le escribía a Clavijo, lo de privatizar la Sanidad es fácil. Cierra plantas hospitalarias en verano, pon mucha gente en lista de espera, de vez en cuando desenchufa el equipamiento más caro y ni se te ocurra contratar personal. No tardarán mucho en hacerse todos un seguro privado-, añadiendo Donald iconos de $$.
-Perdón, presidente, pero ¿cómo justificamos la mala asistencia?-, insistió Baltar.
-Eso es fácil, le echáis la culpa a Mariano, a la presión de los inmigrantes, que no aportan un duro y se comen todos los recursos sanitarios, y a los recortes europeos. Además meteros con la Merkel, que me cae gorda la alemana-. Y añadió el americano un emoticono guiñando el ojo.
-Oye, ¿y ustedes qué hacen con los dependientes, que nos está costando una pasta atenderlos a todos?
-Pues…. (Clavijo ha añadido a Cristina Valido).
-Jelou Mr. Presi, soy Cris, la consejera de Políticas Sociales.
-¿Tienen una consejera de Políticas Sociales? ¡Césala de manera inmediata, Clavijo! Eso es un error.
-¡Pero qué dices, si me acaban de nombrar!-, contestó Valido con cinco iconos de asombro y disgusto.
-No te preocupes, Cris, le cambiamos el nombre a la consejería y ya está-, salió al paso Clavijo.
-Puede valer-, aceptó Donald -pero nada de políticas sociales, desfavorecidos, dependientes, vagos y parados. En el nombre pon algo así como Desarrollo Estructural y Ultraperiferia.
-Me gusta-, tecleó Valido con tres emoticonos batiendo palmas.
-Oye Clavijo-, escribió Donald, -¿tienes alguna secretaría de Interior?
-Bueno, tengo un consejero de Presidencia, Justicia e Igualdad…- dijo Clavijo.
-Oh, my god!, quita Igualdad y Justicia ya ¡pon Presidencia e Interior!-, respondió enérgico Donald (Clavijo ha añadido a Barragán).
-Hola Donald, soy el cocinero… perdón, consejero. Cosas del autocorrector-, se apresuró a saludar Barragán.
-Ya me contó el presidente. ¿Qué propone?-, y añadió cinco emoticonos pensativos.
-Lo tenéis fácil. ¡Guerra a la inmigración! Los negros son una amenaza, los moros un peligro… Hay que meterle miedo a la gente. Baltar te cuenta su parte-.
-Ya, pero… los marroquíes no son terroristas-, tecleó Barragán.
-Para mí son todos iguales. Tampoco distingo a un chino de un coreano o de un japonés. ¿Tú sí? ¿Seguro?-. Y Donald añadió tres emoticonos muertos de risa. -Monta un grupo de trabajo para que le echen la culpa de todo lo que ocurra a los inmigrantes. Tú hazte el víctima y el defensor de la patria canaria great again (emoticono con gafas de sol).
-Bueno Donald, ¿y qué hay de los turistas que nos vas a mandar?-, preguntó Clavijo.
-Dalo por hecho-, respondió Donald. -¿No tienes un secretario de Turismo? (Clavijo ha añadido a Mariate Lorenzo).
-¿Otra mujer?-, preguntó Donald. -Hola… ¿Hola?-. (Mariate ha abandonado el grupo).
-Bueno, ya lo concretamos si eso otro día-, tecleó Clavijo.
-Ok. Pero quería hacerte una pregunta, ¿cómo hacen ustedes para llevar treinta años en el poder?-, tecleó Donald con treinta interrogantes.
-Pues fácil. Ayuda a tus amigos, culpa a los demás y, sobre todo, modifica la ley electoral para que sólo puedan ganar los republicanos-, dijo Clavijo.
-Jajajaja, sólo te falta conseguir sacar la ley del Suelo adelante, para hacerme allí nuevos hoteles… Centros comerciales… para que mi hija venda sus trapitos-, respondió Donald.
-Ejem, Donald… ¿y cuándo vienes a verme?-, dijo Clavijo.
-Mira a ver qué se te ocurre. Me puedes pagar una conferencia por el… ¿Cabildo de Tenerife?-, preguntó Donald.
-¡La ilusión que le hará a Carlitos!, ¡Ricardo se trajo a Bill y él presentará a Donald! (emoticones de alegría)-.
-Por cierto… casi se me olvida… ¿Ya echaste a los socialistas de tu Gobierno?-, preguntó muy interesado Donald.
-¡No imaginas cuánto me costó! Jajajaja (emoticonos llorando de risa)-, a lo que Clavijo añadió -Y ahora los estoy destrozando en toda Canarias-.
-Jajajaja, ¡ese es mi brother! Espero noticias tuyas Fernando. Saluda a my friend Anita-, se despidió Donald.
-Tranquilo. Seguro que las tendrás, concluyó Clavijo.
*Cabeza de lista del PSOE de La Laguna y concejal del Ayuntamiento
