opinión

Gracias al HUC

Mónica Gallego Agulló. Es de bien nacido ser agradecido -dice el saber popular- y este agradecimiento va a la Unidad de Coronarias y Cardiología del Hospital Universitario de Canarias. El sábado 7 de enero, Pablo, mi hijo, sufrió lo que médicamente se llama un episodio de muerte súbita, fue trasladado a este centro hospitalario donde estuvo ingresado un […]

Mónica Gallego Agulló.

Es de bien nacido ser agradecido -dice el saber popular- y este agradecimiento va a la Unidad de Coronarias y Cardiología del Hospital Universitario de Canarias. El sábado 7 de enero, Pablo, mi hijo, sufrió lo que médicamente se llama un episodio de muerte súbita, fue trasladado a este centro hospitalario donde estuvo ingresado un mes, en las unidades de Coronarias y Cardiología, y de donde ha salido en perfectas condiciones.

El tiempo que pasó en la UCI de coronarias fue de angustia y miedo por cómo iba a evolucionar su situación, sólo tiene 23 años, pero esos sentimientos fueron llevaderos y se hicieron pequeños gracias a la profesionalidad, cuidados, empatía, cariño y buen hacer de todas y cada una de las personas que trabajan allí.

Cada día y cada turno de médicos, enfermeras, auxiliares, personal de limpieza, y en definitiva, cada una de las personas que tuvo relación con Pablo es destacable por su valía profesional y humana. En todo momento fueron estrictamente profesionales y también cariñosos, cercanos y resolutivos; volcándose con cada paciente que tienen su cuidado.

Así que Pablo y toda su familia quiere agradecer a estas unidades del HUC su trabajo, que realizan de forma precisa, profesional, con entusiasmo, pasión y alegría…y eso hace que sean personas excepcionales.

¡Gracias!