Iban a desembarcar 1.600 kilos de hachís en La Palma aprovechando los Indianos

La Guardia Civil intercepta en aguas al sur de Tenerife un pesquero con base en Tazacorte, tras el transbordo de la droga desde otra embarcación procedente de Marruecos; al menos, siete detenidos
El desembarco del alijo se realizó a las 15.00 horas. / A.G.

Querían aprovecharse de la aglomeración propia de una fiesta como Los Indianos para que nadie se percatara de que desde el pesquero se desembarcaba una mercancía algo distinta a lo habitual: nada menos que unos 1.600 kilos de hachís. Fue la Guardia Civil la que logró frustrar estos planes de los presuntos narcotraficantes en un servicio prestado a la sociedad durante la madrugada del pasado sábado al domingo y cuyo balance inicial es de, al menos, siete detenidos y el referido alijo fuera de la circulación, si bien habrá que estar a la espera de una confirmación oficial de estas cifras, especialmente en el caso de los arrestos. Eso sí, se sabe que, de esas siete personas, al menos cuatro son palmeros, y los otros tres, de nacionalidad marroquí.

Aunque todo apunta a que la investigación viene de lejos, los hechos que han trascendido arrancan cuando el pesquero Askana Primero, con base natural en Mogán (Gran Canaria) aunque desde julio pasado opera desde Tazacorte (La Palma), sale a la mar y se dirige hacia un punto ubicado al sur de Tenerife donde se ha citado con otra embarcación procedente de Marruecos.

Es en alta mar donde se produce el transbordo de la droga y, es de suponer, justo después es cuando intervienen las autoridades, que se hacen con el control del pesquero y arrestan a toda su tripulación y ponen rumbo hacia el puerto de Los Cristianos (Arona), donde arriban poco después de las ocho de la mañana de ayer. También consta que se han producido detenciones en tierra, para un total de, al menos, siete arrestos. Ya eran cerca de las tres de la tarde cuando, recabado el preceptivo permiso de la autoridad judicial, se procedió al desembarco del alijo en cuestión, ya en custodia de las autoridades.

Al mogollón

En cuanto a los planes de los supuestos narcotraficantes, sí que ha trascendido que su intención era dirigirse hacia La Palma para aprovechar esa coincidencia con la fiesta de Los Indianos -que se celebra hoy-, sin duda la más importante del año en la Isla Bonita y en la que se congrega una multitud que multiplica la población natural de Santa Cruz de La Palma. En cuanto a la embarcación, se trata del Askana Primero, uno de los que cuenta con autorización del Gobierno de Canarias para la captura del atún rojo, lo que, dado lo insuficiente de la cuota asignada a Canarias, no deja de resultar en la práctica todo un privilegio respecto a otras embarcaciones pesqueras. Aunque es relativamente habitual la interceptación de alijos similares de hachís en Canarias (y, desde luego, no comparables con los de cocaína), lo cierto es que las características del servicio son llamativas, dada la raigambre de la tripulación y que la cantidad es superior a la que llega en las frecuentes narcopateras (lanchas rápidas tipo zódiac que cargan algo más de una tonelada de hachís y que son capaces de ir desde Marruecos a, por ejemplo, Barlovento y volver, en siete horas).

Mercado de interés

En cuanto al destino de la droga, es sabido que La Palma es un mercado harto atractivo para el narcotráfico. Tal y como expuso hace unos años la Memoría Anual de la Fiscalía en Canarias, en esta isla existe un segmento de población joven desocupada y con acceso a recursos procedentes de las subvenciones públicas (especialmente al sector agrario), cuya demanda es tan alta que permite a los narcos vender al menudeo con precios que prácticamente duplican a los que se detectan en Tenerife, Gran Canaria o Lanzarote.

Un barco que se construyó gracias a subvenciones de carácter público

El Askada Primero es uno de los 245 pesqueros canarios que figuran en la orden ministerial que autoriza a los mismos a pescar atún rojo, aunque la penosa negociación de nuestras autoridades a este respecto ha provocado que las capturas del preciado pez sean ínfimas en comparación con otras autonomías y otros países de la Unión Europea. Respecto al origen de este pesquero, se da la circunstancia de que fue construido gracias a varias subvenciones de naturaleza pública y que sumaron, allá a finales del milenio, un total que supera los 18 millones de las antiguas pesetas (casi 110.000 euros).

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