el charco hondo

Once contra once

Cuando Gary Lineker sentenció que el fútbol es un deporte que inventaron los ingleses, juegan once contra once y siempre gana Alemania, el delantero británico clavó inconscientemente lo que va a pasar en el congreso del PP canario. Elegir a un presidente regional del PP es un deporte que inventaron los madrileños, en las Islas lo jugarán cuatro y siempre ganará el que diga, despacio, calma, no lo agobien, cuando toque, sin estrés, pasito a pasito, Mariano Rajoy; o lo que es lo mismo, ganará Asier Antona. Sin prisas, pero algún día al caer la tarde Rajoy encenderá un puro y las volutas de humo dibujarán en el aire al elegido: Antona. Para no subirse al caballo malo, los que tendrán voz y voto en el congreso se vaciarán en el inútil ejercicio de adivinar quién es el candidato de cada cual, a quién avala María Dolores de Cospedal para saber a quién apoya Soraya Sáenz de Santamaría, e identificados los sorayos descubrir a quién promociona José Manuel Soria, porque por razones de sobra conocidas el candidato que vaya de la mano de Sáenz de Santamaría queda descartado como opción apadrinada por Soria y Cospedal, luego, para dar con el candidato preferido por José Manuel Soria (luego, por Clavijo) basta con descartar al que apoyen los sorayos. Quienes voten en el congreso pueden echar un rato entretenido tirando del hilo, descifrando, adivinando, pero no deben perder de vista que el juego es solo eso, un juego, porque será Rajoy el que, cuando tenga un rato, sin prisas, despacito, anuncie quién será el próximo presidente del PP en Canarias. Antona perderá alguna pluma al negociar con los otros aspirantes, pero cuando el partido esté finalizando el cuarto árbitro mostrará en la banda un panel electrónico en el que no se leerá (como en el chiste) hasta que meta el Real Madrid, sino hasta que gane Asier Antona.

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